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Hay mezclas de ingredientes que parecen no encajar jamás hasta que se prueban por primera vez. Cuando eso ocurre, no queda más remedio que cambiar de opinión.

Un buen ejemplo son los contrastes entre lo dulce y lo salado en recetas tradicionales. Las berenjenas fritas con miel de caña son un clásico del sur de España.

Nuevas combinaciones

Siguiendo esa misma línea surge esta llamativa propuesta, un flan de berenjenas caramelizadas que parece un postre por su nombre. Sin embargo, se trata de un entrante salado perfecto para los días de fiesta.

Detrás de este plato hay una historia entrañable ligada a un barrio de Buenos Aires. Nora, una vecina de 77 años, decidió compartir su fórmula en las redes sociales.

Proyectos con alma

La receta se dio a conocer en un espacio dirigido por la periodista Verónica Wiñazki. Esta iniciativa nació de manera espontánea al grabar a su propia abuela mientras preparaba la comida.

Desde aquel momento, el canal visita a diferentes abuelas en sus hogares para registrar sus elaboraciones. El proyecto recupera el saber de mujeres centenarias de forma completamente libre y sin ánimo de lucro.

Un recuerdo del pasado

La protagonista explica que hace unos treinta años leyó una entrevista a un conocido músico. Él comentaba que extrañaba el flan de berenjena caramelizada que le cocinaba su madre.

Aquella lectura despertó un recuerdo de juventud en la propia Nora. Ella misma había probado esa misma preparación a los quince años en casa de un amigo.

Ajustes en la cocina

Tras rememorar aquel sabor, decidió poner a prueba la receta en su casa. Le hizo varios ajustes hasta dejarla totalmente a su gusto, convirtiéndola en un plato habitual.

En el aspecto nutricional, esta hortaliza destaca por contener una enorme proporción de agua. Además, apenas aporta calorías por cada porción comestible.

Aporte para la salud

Los datos de la Fundación Española de la Nutrición confirman su composición. Es un alimento rico en potasio y con niveles mínimos de sodio, ideal para cuidar la tensión.

La fibra presente se concentra sobre todo en las semillas y en la piel exterior. En esa zona exterior se ubica un potente antioxidante vegetal, muy beneficioso para el organismo.

Técnicas de cocinado

Para preparar esta receta la piel de la pieza se descarta, por lo que esos compuestos específicos no se aprovechan. A cambio, se evita por completo la fritura durante el proceso de elaboración.

Al cocinar la hortaliza al horno y sin añadir aceite, la pulpa no absorbe grasas. Esto ayuda a mantener un contenido calórico muy reducido en el resultado final.

Equilibrio en la mesa

En cuanto al reparto nutricional, las proteínas proceden de los huevos y del queso de la mezcla. El azúcar utilizado para elaborar el caramelo aporta una parte pequeña de la energía.

El resultado global es un bocado lleno de matices, nutritivo y con una historia singular detrás. Se trata de una alternativa fantástica para abrir el menú en cualquier reunión familiar o celebración especial.

Receta del flan de berenjenas

Esta es la receta del flan de berenjenas de la abuela Nora:

Ingredientes

  • Para el flan
  • Berenjenas, 750 g, unas 3 medianas
  • Cebollas, 3 ud
  • Aceite de oliva virgen extra, 2 cucharadas
  • Huevos, 3 ud
  • Queso curado rallado tipo parmesano, 50 g
  • Nuez moscada rallada, ¼ de cucharadita
  • Para el caramelo
  • Sal, 1 cucharadita rasa
  • Azúcar, 100 g
  • Agua, 2 cucharadas, 30 ml

Paso 1

Calentamos una plancha o una sartén de fondo grueso a fuego medio y colocamos las berenjenas enteras, sin aceite.

Paso 2

Cuando la piel de la parte inferior está tostada y la pulpa de ese lado se ha ablandado, les damos la vuelta una sola vez. Las cocinamos por el otro lado hasta que al pincharlas no ofrezcan resistencia. En total, unos 20-25 minutos.

Paso 3

Pasamos las berenjenas a una tabla, las abrimos por la mitad a lo largo y, en caliente, vaciamos la pulpa con una cuchara. Desechamos la piel.

Paso 4

Ponemos la pulpa en un colador sobre un bol y la dejamos escurrir 15 minutos.

Paso 5

Mientras, picamos las cebollas muy finas y las rehogamos en una sartén con el aceite a fuego medio-bajo durante 15-20 minutos, hasta que estén tiernas y doradas.

Paso 6

Precalentamos el horno a 170 °C.

Paso 7

Preparamos el caramelo, para ello, ponemos el azúcar y el agua en un cazo a fuego medio, sin remover, hasta que tenga un color dorado oscuro. Lo vertemos en una flanera rectangular de 1,5 litros (unos 25 cm de largo) y la inclinamos para cubrir el fondo y las paredes.

Paso 8

En el vaso de la batidora o de un procesador de alimentos ponemos la pulpa escurrida, la cebolla, los huevos, el queso, la nuez moscada y la sal. Trituramos hasta obtener una crema homogénea.

Paso 9

Vertemos la mezcla en la flanera, la colocamos dentro de una fuente más grande y llenamos esta última con agua caliente hasta la mitad de la altura de la flanera.

Paso 10

Horneamos al baño maría 20-30 minutos, hasta que al pinchar el centro con un palillo este salga limpio.

Paso 11

Dejamos enfriar, pasamos un cuchillo por los bordes y desmoldamos sobre una fuente para que el caramelo quede por encima.

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