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Recrear los grandes clásicos de la gastronomía andaluza es posible sin dedicar largas horas en la cocina gracias a ingredientes básicos del congelador.

El chef Dani García ha mostrado cómo preparar unos huevos a la flamenca reconfortantes en solo tres minutos, rescatando los aromas familiares de toda la vida.

Para el cocinero marbellí, esta elaboración humilde es una solución rápida e infalible, pues como él mismo afirma, "es algo que te salva la vida con un congelado" cuando se busca una cena sabrosa utilizando recursos básicos de la despensa.

La evaporación de las legumbres

El proceso arranca salteando las habas congeladas directamente en una sartén caliente sin añadir nada de grasa vegetal en los primeros segundos.

Dani García recomienda dejar que el calor elimine el exceso de agua para concentrar el sabor de la hortaliza.

Al observar el salteado en el recipiente, el chef señala "cómo poco a poco pierde el frío y va cogiendo este maravilloso color y aroma" tan apetecible. Una vez doradas las legumbres, las desplaza a un lado de la sartén para liberar el centro.

El sofrito de embutido

En el espacio libre de la sartén, el cocinero añade un chorro de aceite de oliva virgen extra junto al ajo picado y los tacos de chorizo.

El calor suave deshace la grasa del embutido, tiñendo toda la base con su característico tono rojizo.

Al incorporar la hierbabuena picada en el sofrito, Dani García reconoce emocionado que "esto huele a mi casa cuando yo era pequeño".

Esta combinación de embutido curado con la hierba fresca genera el fondo aromático indispensable del guiso.

El tomate

El siguiente paso consiste en verter la salsa de tomate sobre la base sofrita para unir todos los matices en una mezcla melosa.

El cocinero insiste en que el secreto pasa por "calentarlo y que llegue mínimo a un par o tres de hervores" constantes.

Para el chef andaluz, este tiempo de ebullición "es fundamental para que los sabores tanto del chorizo, de las habas como del tomate se mezclen" adecuadamente.

La salsa debe quedar con cuerpo para recibir los huevos.

La cocción de la yema

Cascar la proteína directamente sobre la salsa hirviendo exige sazonar la clara con un punto de sal fina y pimienta molida al gusto.

Cubrir el recipiente con una tapa de barro o metal resulta un paso técnico indispensable para acelerar el cuajado.

Dani García asegura que poner la cubierta "parece una tontería, pero vaya" que transforma la textura final, permitiendo que la clara selle suavemente mientras la yema se mantiene líquida y cremosa.

La presentación en cazuela

Servir esta preparación en una cazuelita de barro tradicional mantiene la temperatura del guiso durante toda la comida.

El cocinero remata la presentación espolvoreando más hierbabuena fresca picada por encima antes de llevar el plato a la mesa.

Al romper la yema fluida para mezclarla con las habas, el chef celebra el resultado al ver "mira cómo está la yema, esto es de locos", demostrando que "con un congelado, siempre tienes salsa de tomate y al final siempre tienes huevos" para lograr un plato redondo.

Ingredientes

  • 2 huevos frescos
  • 150 g de habas congeladas
  • 50 g de chorizo picado en tacos
  • 200 g de salsa de tomate casera
  • 1 diente de ajo picado
  • 1 rama de hierbabuena fresca picada
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • Sal al gusto
  • Pimienta negra molida

Paso 1

Saltea las habas congeladas en una sartén sin aceite a fuego medio hasta que pierdan la humedad y adquieran color.

Paso 2

Aparta las habas a un lado de la sartén, añade el aceite de oliva, el ajo picado, el chorizo y la hierbabuena, y sofríe brevemente.

Paso 3

Agrega la salsa de tomate, remueve para juntar con las habas y deja que dé un par de hervores para integrar los sabores.

Paso 4

Añade los huevos por encima, sazona con sal y pimienta, tapa la sartén y cocina a fuego suave hasta que las claras cuajen y las yemas queden líquidas.

Paso 5

Pasa la preparación a una cazuela de barro, espolvorea más hierbabuena fresca por encima y sirve bien caliente.

Un clásico de siempre

Aprender este método rápido de cazuela tradicional permite disfrutar de un guiso completo en cualquier momento de la semana. La sencillez de sus ingredientes demuestra que la cocina de recuerdo sigue siendo la opción más infalible para el hogar.

Puedes preparar esta cazuela tradicional hoy mismo para disfrutar de un almuerzo lleno de sabor y tradición familiar.

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