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Estamos casi finalizando septiembre y para muchos es una de las mejores épocas para disfrutar de los higos en su punto perfecto de dulzor.

Para aprovechar al máximo la cosecha de temporada, el blog La Cocina de Frabisa propone elaborar una mermelada de higos artesanal mediante dos métodos muy sencillos.

Esta fruta de fin de verano permite preparar conservas tradicionales o alternativas ligeras sin endulzantes añadidos. Se trata de una elaboración que conserva el aroma del fruto maduro para acompañar tostadas, yogures o variadas tablas de quesos.

La selección del fruto

El éxito de la preparación depende de escoger piezas maduras, sanas y libres de zonas estropeadas en el mercado.

Es posible utilizar variedades negras, verdes, Migueliños o brevas para lograr diferentes matices de color y dulzor final.

Lavar bien los higos y secarlos con cuidado es el paso inicial antes de cortar el tallo superior. Cortar las piezas por la mitad o en cuartos facilita la salida natural de sus jugos sin necesidad de pelarlas.

La maceración con azúcar

Colocar las piezas troceadas en la cazuela junto con el azúcar y el zumo de limón inicia la extracción natural.

La receta clásica requiere higos, azúcar blanca y limón exprimido.

Dejar reposar la mezcla en el recipiente entre 20 y 30 minutos ayuda a que la fruta libere su jugo inicial. Si se prefiere un tono más oscuro, se pueden emplear azúcar moreno.

La cocción y espesado

Cocinar el preparado a fuego medio-bajo durante un intervalo de 40 a 50 minutos permite que la mezcla espese lentamente.

Remover la masa de forma periódica evita que la preparación se pegue al fondo de la cazuela.

Comprobar el punto resulta muy fácil vertiendo 1 cucharadita sobre un plato frío y pasando el dedo por el centro. Si la marca abierta no se une de inmediato, el dulce ha alcanzado la consistencia ideal.

Una variante sin azúcar

Para quien busque una versión más ligera, es posible elaborar el dulce utilizando higos, manzana y gelatina. Cocinar los higos con la manzana troceada hasta ablandar aporta pectina natural para dar cuerpo a la masa.

Retirar el recipiente del fuego e incorporar la gelatina hidratada disuelve el espesante de forma homogénea.

Esta alternativa requiere conservarse en la nevera y consumirse en un margen de 5 a 7 días.

Las aplicaciones en mesa

Triturar ligeramente la mezcla al apagar el fuego permite elegir entre una textura fina o encontrar trozos enteros de fruta.

La versatilidad de este dulce casero permite maridar platos dulces y salados con absoluta elegancia.

Aprender estos dos métodos es un recurso ideal para aprovechar el producto de temporada en el hogar.

Puedes preparar tu mermelada de higos casera hoy mismo para disfrutar del sabor de la fruta durante todo el año.

Mermelada de higos

Opción con azucar

  • 1 kg de higos maduros
  • 500 g de azúcar blanco (o 600 g de azúcar moreno)
  • 1/2 zumo limón

Opción sin azucar

  • 1 kg de higos
  • 1 manzana
  • 1/2 zumo de limón
  • Edulcorante al gusto
  • Láminas de gelatina

Paso 1

Lava los higos, sécalos con papel absorbente, retira los tallos y córtalos en cuartos sin quitarles la piel.

Paso 2

Coloca los higos cortados en una cazuela con el azúcar y el zumo de limón, y deja reposar 30 minutos.

Paso 3

Lleva la cazuela al fuego y cocina entre 40 y 50 minutos a fuego medio-bajo removiendo con frecuencia.

Paso 4

Pon una gota sobre un plato frío y pasa el dedo; si el surco se mantiene abierto, retira la cazuela del fuego.

Paso 5

Tritura al gusto para ajustar el grosor de la textura, vierte en tarros limpios y deja enfriar por completo.

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