Pablo Albuerne, conocido como Gipsy Chef, vuelve a llamar la atención con una ensaladilla de alcachofas en conserva. La receta se prepara con pocos ingredientes y puede estar lista en unos diez minutos.
La propuesta no es nueva. Gipsy Chef ya la difundió en 2024 y volvió a mostrarla en televisión en junio de 2025, donde convirtió la rapidez de la elaboración en parte del reto.
Una base distinta
La receta parte de cinco o seis alcachofas en conserva, tres tomates secos en aceite y medio pimiento verde italiano. El chef plantea además añadir jamón ibérico o queso, aunque ambos ingredientes son opcionales.
La diferencia más visible está en la salsa. Aquí no aparece la mayonesa tradicional: un huevo pochado aporta la cremosidad y ayuda a unir el conjunto cuando se mezcla con el resto.
El gesto clave
Primero se pican las alcachofas, el pimiento y los tomates secos. Después se llevan a un bol, donde quedan preparados para recibir el ingrediente que cambia la textura de toda la ensaladilla.
El huevo se cuece durante unos cuatro minutos y medio, se enfría y se pela. Al romperlo sobre la mezcla, la yema queda todavía cremosa y funciona como elemento de unión.
Diez minutos
En Más Vale Tarde, el 2 de junio de 2025, Gipsy Chef se propuso terminar esta ensaladilla en menos de diez minutos. La versión televisiva mantuvo prácticamente la misma combinación de ingredientes.
El acabado admite dos caminos. Puede servirse sobre una tostada de pan o sobre una ensaimada ligeramente tostada, una variante que introduce un contraste dulce y salado mucho más marcado.
El papel de la conserva
La alcachofa en conserva permite acortar buena parte del trabajo previo. No hace falta limpiar la pieza fresca ni cocerla antes de empezar, lo que convierte la receta en una opción especialmente rápida.
El Ministerio de Agricultura contempla distintas presentaciones para las conservas de alcachofa. Su documentación de 2026 recoge corazones enteros, mitades, cuartos o láminas, además de preparaciones al agua, al aceite o al vacío.
Un matiz nutricional
La Fundación Española de la Nutrición señala que la alcachofa fresca aporta fibra, potasio, fósforo, esteroles y cinarina. También destaca su bajo aporte energético, con unas 44 kilocalorías por cada 100 gramos.
Ese dato corresponde al producto fresco y no debe trasladarse sin más a cualquier conserva. En los productos envasados conviene revisar el etiquetado, especialmente si incorporan sal, aceite u otros ingredientes durante su elaboración.
Dentro de una dieta
AESAN recomienda consumir verduras a diario y priorizar alimentos ricos en fibra dentro de una dieta variada. También aconseja limitar la ingesta de sal, un aspecto que puede cobrar importancia al elegir determinadas conservas.
Eso no convierte a esta ensaladilla en un tratamiento para el colesterol ni para problemas digestivos. Su interés está, sobre todo, en incorporar una hortaliza dentro de una preparación sencilla y fácil de adaptar.
Sabor y contraste
El atractivo final está en la combinación. Los tomates secos aportan intensidad, el pimiento suma frescor y el huevo da untuosidad, mientras la albahaca y la pimienta terminan de perfilar el plato.
Con pocos pasos, la receta consigue alejarse de la ensaladilla de siempre. Una forma distinta de llevar la alcachofa a la mesa, resolver una comida rápida y salir de la rutina sin complicar la cocina.
Receta de la ensaladilla con alcachofas
Esta es la receta de la ensaladilla con alcachofas de Pablo Albuerne:
Ingredientes
- 5–6 alcachofas en conserva de alta calidad
- 3 tomates secos en aceite
- 1 huevo
- 1 ensaimada pequeña o mediana
- 1/2 pimiento verde italiano
- Sal
- Pimienta negra
- Hojas de albahaca fresca
- Jamón o queso (opcional)
Paso 1
Para comenzar, conviene escurrir bien las alcachofas y cortarlas muy finas, ya que así se consigue una textura mucho más cremosa en el conjunto de la ensaladilla.
Paso 2
A continuación, se prepara el resto de ingredientes picando con cuidado el medio pimiento verde italiano y los tomates secos en aceite, buscando un corte pequeño que facilite la integración de sabores.
Paso 3
Si se desea dar un matiz más intenso, se puede incorporar jamón picado o queso en dados pequeños, dos opciones que aportan personalidad y enriquecen la receta sin complicarla.
Paso 4
Con todos los ingredientes listos, se colocan en un bol amplio para poder trabajar cómodamente la mezcla y conseguir una combinación homogénea.
Paso 5
El siguiente paso consiste en preparar un huevo poché, cociéndolo en agua hirviendo durante unos cuatro minutos y medio. Después, se enfría y se pela, preferiblemente bajo el grifo para facilitar el proceso.
Paso 6
Una vez listo, se añade al bol y se mezcla bien con el resto de ingredientes, logrando que el huevo actúe como una salsa cremosa natural que envuelve toda la ensaladilla.
Paso 7
Para servir, se tuesta ligeramente una ensaimada, sobre la que se coloca la mezcla. El plato se remata con hojas de albahaca fresca y un toque de pimienta negra recién molida, que aportan aroma y frescura al conjunto.
