Cualquiera que haya viajado a Tailandia conoce de primera mano la fascinación por las brochetas de pollo al estilo Satay, ese bocado irresistible que llena de aroma los puestos callejeros de Bangkok, Chiang Mai o Phuket.
Se trata de una alternativa idónea para huir de las presentaciones habituales del pollo, ofreciendo una propuesta de picoteo original, ligera y llena de matices, perfecta para resolver una cena informal al aire libre o lucirse con la barbacoa antes de que se despidan los días de calor.
Aunque el satay (o saté) es un plato vinculado a las cocinas de Tailandia o Singapur, el origen de este bocado se sitúa en las islas indonesias de Sumatra y Java, desde donde se extendió por todo el Sudeste Asiático e incluso llegó a los Países Bajos por su pasado colonial.
El marinaje del pollo
La clave para que la carne conserve toda su jugosidad reside en la elección del corte y en la sazón previa.
Emplear contramuslos de pollo deshuesados y sin piel garantiza un resultado mucho más meloso que la pechuga convencional.
Tras limpiar la carne y trocearla en dados o tiras, se coloca en un cuenco con una cucharada de pasta de curry rojo, una cucharada de curry en polvo, una cucharadita de azúcar y sal.
Mezclar hasta cubrir cada trozo y dejar reposar en la nevera permite que el sabor penetre hasta el corazón de cada pieza.
La textura de la salsa
El gran sello distintivo del satay es su acompañamiento fluido y meloso a base de frutos secos.
Para elaborarlo en casa, se calienta una sartén a fuego medio y se remueve la pasta de curry rojo restante durante un minuto para despertar sus aromas.
A continuación se añaden crema de cacahuete natural, dos cucharadas de salsa de soja, dos de vinagre de manzana, dos de azúcar y agua. Cocinar la mezcla durante unos minutos sin dejar de remover consigue una consistencia cremosa única; si quedara demasiado espesa, basta con corregir añadiendo una o dos cucharadas de agua.
El fuego y el montado
Si se opta por utilizar brochetas de madera, conviene dejarlas en remojo en agua durante 30 minutos antes de montarlas para evitar que se quemen durante la cocción.
Al ensartar las tiras de pollo marinadas, es importante no apretar demasiado los trozos para que el calor circule de manera uniforme.
Calentar una plancha o sartén amplia a fuego medio-alto con unas gotas de aceite, o si es el caso encender la barbacoa, permite cocinar las piezas durante 3 o 4 minutos por lado.
El secreto profesional reside en no pinchar la carne continuamente para no perder sus jugos, girando la brocheta solo cuando la superficie adquiera un tono dorado intenso.
El contraste de matices
Presentar la elaboración bien caliente permite jugar con un abanico refrescante de sabores en el paladar. Servir el conjunto adornado con cacahuetes tostados picados añade una textura crujiente imprescindible en las cocinas del Sudeste Asiático.
Por su parte, el contraste entre el toque ácido de la lima recién exprimida, la frescura del cilantro picado y la calidez del curry equilibra la grasa natural del fruto seco.
Una combinación de matices pensada para triunfar en cualquier reunión estival.
El resultado en la mesa
Llevar estas brochetas recién hechas a la terraza es la garantía absoluta de trasladarse a un puesto callejero asiático sin salir de casa.
La jugosidad del marinado unida a la cremosidad de la salsa transforma una cena informal en una experiencia inolvidable.
Esta propuesta demuestra que romper la rutina solo requiere una buena combinación de especias y un punto adecuado de fuego. Puedes poner en práctica esta receta hoy mismo para disfrutar del verdadero sabor del Sudeste Asiático al aire libre.
Ingredientes
- 600 g de contramuslos de pollo deshuesados y sin piel
- 400 ml de leche de coco
- 2 cucharadas de pasta de curry rojo
- 1 cucharada de curry en polvo
- 100 g de crema de cacahuete natural
- 2 cucharadas de salsa de soja oscura
- 2 cucharadas de vinagre de manzana
- 3 cucharaditas de azúcar
- 150 ml de agua
- 2 cucharadas de cacahuetes tostados y picados
- 1 lima y cilantro fresco al gusto
- 13 brochetas de madera
- Sal al gusto
Paso 1
Deja en remojo las 13 brochetas de madera durante 30 minutos para evitar que se quemen al contacto con el fuego.
Paso 2
Limpia y corta los contramuslos en dados de 2 cm, intégralos en un cuenco con 1 cucharada de curry rojo, el curry en polvo, 1 cucharadita de azúcar y la sal, y refrigera 20 minutos.
Paso 3
Sofríe el resto de la pasta de curry rojo en una sartén 1 minuto; añade la crema de cacahuete, la soja, el vinagre, el azúcar y el agua, y cocina 5 minutos removiendo.
Paso 4
Monta el pollo sin apretarlo y cocínalo a la plancha o barbacoa caliente de 3 a 4 minutos por lado sin pinchar el ingrediente.
Paso 5
Presenta las brochetas humeantes junto a la salsa tibia de cacahuete, cacahuetes picados por encima, hojas de cilantro y gajos de lima recién cortados.
