La mejor receta con alcachofas de bote

La mejor receta con alcachofas de bote

Gastronomía

Los chefs coinciden: "La mejor receta con alcachofas de bote no lleva jamón, sino 200 g de gambas, 3 ajos y un chorrito de vino blanco"

Descubre cómo transformar una simple conserva de la despensa en un plato de restaurante lleno de sabor y beneficios para tu salud

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Tener una conserva de verdura en la despensa es un auténtico salvavidas para apañar una comida en cuestión de minutos.

Transformar un simple bote de alcachofas en un plato de nota no exige ser un gran chef, sino dar con la combinación justa de ingredientes que saque a relucir todo su sabor natural.

Saltearlas con unas buenas gambas te permite marcarte una receta con cara y ojos, digna de restaurante, y lo mejor de todo: sin ensuciar casi la cocina. Esta alternativa resulta ideal para solucionar un entrante rápido, resolver una cena apañada o sorprender a visitas inesperadas con una tapa de diez.

Aliadas para la salud digestiva

Pensar en los grandes tesoros de la huerta es pensar en hortalizas como la alcachofa, capaces de resolver una comida mientras nos cuidan por dentro.

Una simple ración aporta el 5% del cobre, manganeso y vitamina B-6 que necesita el cuerpo a diario.

Su generosa cantidad de fibra no solo le sienta de maravilla al tránsito intestinal y a la digestión, sino que se convierte en un freno natural para el azúcar en sangre al ralentizar cómo absorbemos los hidratos de carbono de otros alimentos.

Por si fuera poco, su combinación de fibra con ácido clorogénico, un antioxidante de primera, le da un respiro al hígado, ayudando a frenar la producción de colesterol antes de pegarse a las arterias.

Incluir esta hortaliza en el menú de cada día es el truco más fácil para cuidar la digestión y proteger la salud metabólica casi sin darnos cuenta.

Proteína de calidad y frescura

Por otro lado, el gran pilar que termina de redondear este plato estrella no son otras que las gambas.

Más allá de ese olorcito inconfundible a verano, estos crustáceos son auténticas joyas repletas de nutrientes de los buenos. Aportan unos 20 gramos de proteína de primera por cada 100 gramos de producto, resultando clave para mantener a punto los músculos y reparar los tejidos.

A esta dosis de proteína se le suma un aporte estupendo de minerales esenciales como el hierro, el fósforo y el zinc, que le dan un buen empujón a nuestras defensas.

Por si fuera poco, van cargadas de vitamina B12 y vitamina E, ofreciendo un poder antioxidante que protege el sistema nervioso y las convierte en las aliadas perfectas para comer rico y cuidarse.

El truco del vino blanco

El verdadero secreto para darle ese toque especial al sofrito está en regarlo con un chorrito de vino blanco. Al dejar que el alcohol se evapore a fuego alegre durante la cocción, todo el perfume y los matices del líquido se quedan atrapados en la verdura.

Si prefieres un plato suave que guste a todo el mundo en casa, puedes dejar la guindilla picante aparcada a un lado sin ningún problema.

El ajito bien doradito, un buen aceite de oliva virgen extra de calidad y una lluvia de perejil fresco recién picado completan una combinación sencillamente impecable.

Receta perfecta para cualquier ocasión

Ahora que ya conoces de cerca las grandes propiedades de estas hortalizas y el valor de las gambas, además de los mejores trucos para sacarles partido con lo que tienes por casa, toca ponerse manos a la obra.

A continuación, te compartimos la ficha completa para que prepares estas alcachofas con gambas al ajillo de forma rápida, a la primera y sin ningún tipo de fallo.

Alcachofas de bote con gambas

  • 245 g de alcachofas de bote
  • 200 g de gambas peladas
  • 3 dientes de ajo
  • 3 cdas. de aceite de oliva virgen extra
  • 1 chorrito de vino blanco o limón
  • 1 guindilla (opcional)
  • Perejil fresco picado
  • Sal al gusto
  • Pimienta negra molida

Paso 1

Dora los ajos laminados (y la guindilla) a fuego medio con el aceite en una sartén.

Paso 2

Añade las gambas, salpimienta y saltéalas a fuego vivo durante 1-2 minutos

Paso 3

Agrega las alcachofas bien escurridas y troceadas a la sartén.

Paso 4

Vierte el vino blanco y deja reducir a fuego fuerte durante 2 minutos.

Paso 5

Sazona al gusto, decora con perejil fresco picado y sirve de inmediato.

Cierre saludable para tu rutina

Al final, convertir un bote de alcachofas de lo más normal en una cena apañada, sabrosa y ligera es tan simple como aplicar estos sencillos pasos en tu rutina diaria.

Disfrutar de una elaboración casera, nutritiva y con categoría de restaurante nunca ha sido tan fácil ni tan asequible para resolver tus menús de forma saludable.