Plato de champiñones

Plato de champiñones CG

Gastronomía

Karlos Arguiñano, chef: "La guarnición perfecta del verano no es el arroz, sino 500 g de champiñones, medio vaso de vino blanco y 1 guindilla"

Olvídate del arroz y descubre cómo transformar medio kilo de champiñones en el acompañamiento más jugoso y sabroso en solo 15 minutos

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Si buscas una guarnición o un entrante rápido, la propuesta de Karlos Arguiñano resulta infalible para triunfar en la mesa.

Su versión de los champiñones con vino blanco, ajo y un matiz sutil de guindilla rescata todo el sabor de la cocina tradicional en apenas 20 minutos.

Esta elaboración clásica destaca por su sencillez y por la versatilidad que ofrece en el menú diario, siendo una opción ideal para servir de forma independiente o para acompañar tus platos favoritos de carne y pescado con una salsa irresistible.

La variedad más popular en España

España destaca como uno de los principales productores de setas de cultivo en Europa, solo por detrás de países como Holanda y Francia.

Variedades tan conocidas como el hongo blanco tradicional, el portobello o incluso el shiitake se han ganado un hueco fijo en la cesta de la compra de miles de familias.

Su presencia constante en las fruterías durante todo el año permite disponer de una verdura muy económica y accesible. Este factor explica por qué elaboraciones clásicas con champiñones nunca pasan de moda en el menú diario.

Un ingrediente para multitud de ideas

Su flexibilidad en la cocina resulta asombrosa, ya que encaja sin problemas en guisados, sofritos o salsas para acompañar carnes y pescados.

Al contar con una textura firme y un sabor delicado, se amolda a preparaciones vegetarianas o platos con gran presencia de grasa.

Utilizar esta hortaliza tanto de guarnición como de primer plato resuelve cualquier comida de forma rápida y barata. Sumar nuevas formas de prepararla ayuda a comer saludable sin invertir demasiado tiempo ni presupuesto en los ingredientes.

Propiedades y beneficios para la salud

Pese a que se consumen habitualmente como verdura, estos champiñones destacan por su forma redondeada, su aroma profundo y un perfil nutricional excelente.

Apenas contienen grasas y aportan una buena dosis de fibra, convirtiéndose en un ingrediente idóneo para cuidar la línea sin renunciar al sabor.

Su composición destaca por ser una fuente natural de vitaminas B y D, además de minerales esenciales como potasio, fósforo e hierro.

Incluir estos hongos en la dieta de forma habitual contribuye a mantener una alimentación equilibrada, gracias a su aporte de fibra, vitaminas y minerales, sin necesidad de recurrir a ingredientes más calóricos.

La versión estrella de Karlos Arguiñano

En el programa Cocina Abierta, el chef ha presentado una fórmula infalible para elaborar unos hongos salteados con cebolla rehogada, caracterizada por su extrema sencillez y un resultado espectacular.

Tal como recalca el propio cocinero guipuzcoano, se trata de una propuesta muy versátil que funciona de maravilla como aperitivo o como "una guarnición perfecta para acompañar medallones de solomillo o cualquier plato principal".

Para arrancar el guiso, el vasco comienza sofriendo los dientes de ajo y la cebolla bien picados en un par de cucharadas de aceite de oliva.

Una vez pochada la base vegetal, incorpora los hongos limpios, una pizca de sal y una guindilla cayena para lograr ese toque de picante que tanto le gusta, recordando a la audiencia que "para tus seres más queridos, qué mejor que cocinar rico, rico".

El secreto final de la elaboración reside en regar el conjunto con un vaso de vino blanco y tapar la cazuela para que las piezas se ablanden en unos 15 minutos a fuego medio.

Tras comprobar que se ha evaporado el líquido por completo, el toque maestro llega espolvoreando perejil fresco picado sobre la preparación antes de retirar del fuego y servir.

Karlos Arguiñano y sus champiñones en salsa de vino blanco

  • 500 g de champiñones
  • 1 diente de ajo grande (o 2 pequeños)
  • 1/2 cebolla (o cebolleta)
  • 1/2 vaso de vino blanco
  • 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 1 guindilla de cayena
  • Sal al gusto
  • Perejil fresco picado

Paso 1

Pica el diente de ajo y la cebolla en trozos muy finos. Calienta las 3 cucharadas de aceite de oliva en una cazuela o sartén grande y pocha el ajo junto con la cebolla a fuego suave hasta que transparente.

Paso 2

Lava bien los champiñones para retirar toda la tierra, sécalos y retira la parte inferior del tallo. Puedes dejarlos enteros o cortarlos según su tamaño.

Paso 3

Incorpora los champiñones limpitos a la cazuela con el sofrito, añade una pizca de sal y suma la guindilla de cayena para darle el toque picante.

Paso 4

Remueve todo para que se integren los sabores.

Paso 5

Vierte el medio vaso de vino blanco, tapa la cazuela y cocina a fuego medio durante 15 minutos.

Paso 6

Remueve de vez en cuando hasta comprobar que el vino se ha evaporado por completo y las piezas están tiernas.

Paso 7

Espolvorea un poco de perejil fresco picado por encima, da un último meneo a la cazuela para repartirlo y sirve de inmediato.

Sorprende en casa

Anímate a trastear en la cocina y a salir de la rutina del día a día. Con un ingrediente tan apañado, económico y versátil como el champiñón, solo hace falta un poco de ganas, cuatro trucos sencillos y algo de curiosidad para marcarte un platazo.

Al final, comer bien y sorprender a los tuyos no requiere complicarse la vida, solo disfrutar del proceso y llevar a la mesa recetas caseras llenas de sabor.