Dani García y su milanesa

Dani García y su milanesa

Gastronomía

Dani García, chef: "La milanesa perfecta no se acompaña con patatas, sino con 320 g de tagliolini, 200 ml de nata y 1 limón"

El chef Dani García desvela su costumbre de fin de semana más cañera y el truco definitivo para lograr unas milanesa jugosas en tiempo récord

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El chef marbellí Dani García ha compartido a través de sus canal de YouTube una costumbre culinaria que reina en su casa durante los fines de semana.

Mientras mantiene la tradición dominical intacta, confiesa la fórmula con la que disfruta los sábados en familia "los domingos en casa es paella, pero ¿ y los sábados?, los sábados siempre me pego una milanesa con pasta al limón".

Esta preparación, a la que califica como "única y una auténtica bomba atómica", une la milanesa crujiente con la pasta fresca impregnada en una suave salsa cítrica. El cocinero demuestra cómo un clásico reconfortante puede transformarse en un bocado de alta cocina con pequeños detalles.

La elección de la carne

El punto de partida para lograr un resultado idóneo está en seleccionar adecuadamente la materia prima de la pieza principal.

El cocinero insiste en una pauta fundamental al señalar "dos notas importantes, la primera, siempre ternera blanca, nunca otro tipo de ternera" para garantizar la máxima ternura.

Añade además un consejo de sazonado decisivo para preservar los jugos del corte antes del rebozado. El chef indica como "segunda nota vital e importante, nunca le echéis sal en ese momento", dejando el sazonado para el cierre del emplatado.

Seguir este principio evita que el filete pierda humedad durante la manipulación previa al empanado. De este modo, la cobertura de rebozado se adhiere de forma limpia a la carne sin humedecerse en exceso.

El secreto del rebozado

Para conseguir esa textura crujiente tan característica, la pieza se pasa por la secuencia clásica de "harina, huevo y pan. Bueno, panco" menciona el chef.

La combinación de pan tradicional aporta una ligereza visual y un crujiente duradero.

En cuanto al método de cocción en la sartén, el cocinero explica la grasa utilizada en su elaboración. Comenta que "hoy lo he frito en aceite girasol, pero si os atrevéis lo mejor es mantequilla y aceite girasol mitad y mitad. O ya los superpro en mantequilla clarificada entera".

Mantener la temperatura bajo control a unos "160 gr, 165" resulta vital para dorar la superficie sin quemarla, permitiendo que la ternera quede en su punto exacto sin saturar el empanado de grasa.

La guarnición de pasta fresca

El acompañamiento que nos ofrece Dani García para este plato es una guarnición de tagliolini elaborada desde cero con una salsa aromática.

La base se construye con "aceite de oliva, cebolla, vino blanco" antes de dejar "reducir a seco" para concentrar los sabores.

A esta preparación se le suma un toque de "azafrán tostado previamente" junto con nata, todo bien procesado hasta lograr un acabado fino. Un toque final de "zumito de limón a la salsa de azafrán y ralladura de limón" aporta la acidez indispensable.

Mezclar los pasta hervida con esta crema cítrica convierte la guarnición en el contrapunto idóneo para la fritura. La frescura del limón corta la contundencia de la carne empanada y aligera cada bocado.

El remate y emplatado final

Una vez que la carne sale de la sartén con un tono dorado uniforme, llega el momento de añadir el sazonado pendiente.

El chef aplica "un poquito de sal" justo en la superficie caliente para potenciar el sabor del empanado sin ablandarlo.

Para decorar la presentación y sumar un matiz aromático crujiente, el cocinero añade "un poquito de perejil frito" por encima de la carne. El plato se sirve inmediatamente junto a la pasta recién mantecada para disfrutar del contraste de temperaturas y texturas.

El resultado es una combinación redonda que el propio cocinero define "tagliolini al limón y azafrán que me lo zampo solo entero". Una propuesta sencilla que demuestra el valor de las recetas domésticas bien ejecutadas.

Puedes poner en práctica estos consejos del chef para preparar tu propia milanesa los sábados y conseguir una textura crujiente y jugosa en casa.

De la cocina a la mesa: la milanesa de Dani García

  • 600 g de filetes de ternera blanca (4 filetes de unos 150 g cada uno)
  • 320 g de tagliolini frescos (o tallarines secos)
  • 200 g de panko (o pan rallado fino)
  • 200 ml de nata
  • 100 ml de vino blanco seco
  • 30 ml de zumo de limón
  • 30 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 2 huevos
  • 1 cebolla blanca
  • 1 limón
  • 7 u 8 hebras de azafrán tostado
  • Harina de trigo
  • Aceite de girasol
  • Sal

Paso 1

Coloca los filetes entre dos hojas de papel film y golpéalos con un mazo o sartén hasta dejarlos bien finos y homogéneos.

Paso 2

En una sartén con los 30 ml de aceite de oliva, pocha la cebolla picada a fuego medio hasta que se vuelva transparente.

Paso 3

Vierte el vino blanco, deja reducir a seco para evaporar el alcohol e integra las hebras de azafrán tostado.

Paso 4

Añade la nata, cocina a fuego suave hasta que espese ligeramente e incorpora el zumo junto a la ralladura de limón antes de rectificar de sal.

Paso 5

Pasa la carne primero por harina, luego por huevo batido y finalmente por el panko, presionando con firmeza para que la cobertura quede bien adherida.

Paso 6

Calienta abundante aceite a unos 160-165 °C y fríe los filetes hasta que queden dorados y crujientes por ambos lados; escurre sobre una rejilla y añade sal al final.

Paso 7

Hierve los tagliolini en abundante agua salada hasta que queden al dente, escúrrelos y mézclalos directamente en la sartén con la salsa de azafrán y limón.

Paso 8

Sirve la milanesa crujiente en el plato junto a un nido de pasta bien impregnada en salsa y remata con perejil frito al gusto.