Isabel, cocinera: y almejas al ajillo

Isabel, cocinera: y almejas al ajillo

Gastronomía

Isabel, cocinera: "Para que las almejas al ajillo queden perfectas, usa 200 ml de vino, 5 dientes de ajo y no las cuezas más de 3 minutos"

El sencillo gesto en el aceite que transforma tus almejas al ajillo en un bocado de alta cocina según la cocinera Isabel

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Las almejas al ajillo se posicionan como una opción excelente para disfrutar durante la época de verano, destacando no solo por su sencillez, sino también por ser una alternativa ligera y repleta de vitaminas.

Para lograr el punto perfecto de este clásico marinero, la creadora de contenido gastronómico Isabel, al frente del canal de YouTube Cocinando con Isabel, ha compartido las claves que garantizan un resultado de textura e intensidad impecables.

Con una base tan humilde como ajo, aceite de oliva, perejil y un buen vino blanco, es posible elaborar en casa una tapa tradicional capaz de conquistar a cualquier comensal.

La propia divulgadora demuestra que no hace falta complicarse ni realizar un gran desembolso para triunfar en la mesa, señalando con entusiasmo como "fantástica, deliciosa, espectacular y riquísimas".

Limpieza previa del marisco

La receta comienza sumergiendo las almejas en un recipiente con agua fresca para purgar cualquier impureza.

Durante este proceso inicial, el molusco se va abriendo de forma natural y suelta la arena que pueda contener en su interior.

Isabel enfatiza la importancia de seleccionar cada pieza aconsejando observar su apertura y asegura: "si nosotros vemos que a la hora de añadir las almejas a la olla están cerradas, yo las descarto".

De hecho, revela uno de los gestos que para ella marcan la diferencia en el proceso previo, "directamente con el aceite frío le vamos a añadir los dientes de ajo, todo para dentro de la olla para que vaya aromatizando nuestro aceite", detalla.

Sofrito de ajo y laurel

La preparación de las almejas al ajillo comienza dorando varios dientes de ajo finamente laminados en una cazuela.

Se utiliza un chorro generoso de aceite de oliva virgen extra a fuego fuerte, siendo prevenida, para evitar que el sofrito se queme.

Junto con el ajo, se añade una hoja de laurel para aportar ese toque aromático tan característico.

Una vez tengamos los ajos "bailando en la olla", como la misma chef nos dice, añadiremos la pimienta y las almejas abiertas.

La dosis exacta de vino

En este punto exacto del cocinado se incorpora el elemento clave para ligar la salsa de la cazuela.

La cocinera señala que la medida perfecta es utilizar aproximadamente 200 ml de vino blanco de buena calidad para enriquecer el guiso.

Verter esa cantidad permite generar el vapor necesario para cocer las piezas y concentrar los jugos sin ahogar la preparación.

La autora recalca la importancia de elegir bien este ingrediente al añadir "ya sabéis que mejor marca, mejor sabor".

Es necesario mantener el fuego a intensidad alta durante unos minutos para que el alcohol se evapore. Esta breve ebullición concentra los aromas y consigue que el caldo adopte la textura adecuada antes de completar la cocción.

Tiempo de cocinado

El gran fallo al preparar esta receta suele ser pecar de exceso de fuego. El marisco no requiere jornadas largas sobre la hornilla; de hecho, bastan escasos minutos tapado para alcanzar el punto idóneo de jugosidad y evitar que la carne termine correosa.

Una vez vertido el vino, la cazuela debe permanecer cubierta apenas cuatro o cinco minutos.

Isabel vigila la ebullición de cerca y, nada más comprobar la cocción adecuada, apaga la vitrocerámica para emplatar.

Con la cocción lista, la autora sirve el marisco en el plato mientras exclama con entusiasmo "que la salsita está de toma pan y moja; y así os las quiero yo presentar, toda una delicia para el paladar".

Un resultado jugoso e intenso

Al seguir estos trucos de cocción, las almejas al ajillo conservan una textura suave y un mordisco completamente tierno.

Puedes aplicar estos pasos en casa para conseguir un aperitivo marinero inolvidable, sorprendiendo a todos tus invitados con un plato digno del mejor restaurante.

Almejas al ajillo en su punto exacto

Conseguir un plato marinero lleno de sabor no requiere técnicas complejas, sino cuidar las proporciones y los tiempos de fuego.

Si quieres replicar esta elaboración icónica en tu propia cocina, aquí tienes la lista completa de ingredientes y la guía paso a paso para lograr una salsa ligada y un marisco extraordinariamente jugoso:

Ingredientes

Ingredientes de las almejas al ajillo

  • 1,5 kg de almejas (congeladas o frescas)
  • 5 dientes de ajo
  • 200 ml de vino blanco
  • 1 hoja de laurel
  • Perejil fresco picado (al gusto)
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Pimienta negra molida al gusto
  • Sal al gusto

Paso 1

Coloca las almejas en un bol amplio cubiertas con agua para que se descongelen por completo y expulsen cualquier resto de arena de su interior.

Paso 2

Cubre el fondo de una cazuela con un buen chorro de aceite de oliva virgen extra e incorpora los dientes de ajo picados cuando el aceite todavía esté frío.

Paso 3

Enciende el fuego a máxima potencia y deja que los ajos comiencen a chisporrotear lentamente para que infusionen el aceite sin quemarse.

Paso 4

Añade la hoja de laurel y la pimienta negra recién molida.

Paso 5

Añade las almejas a la cazuela (desechando previamente aquellas que permanezcan cerradas).

Paso 6

Agrega el perejil fresco picado y vierte los 200 ml de vino blanco.

Paso 7

Mueve la cazuela con vaivenes suaves para que el líquido se integre con el aceite y la salsa empiece a ligar.

Paso 8

Tapa el recipiente y cocina a fuego vivo durante 2 o 3 minutos, hasta comprobar que el vapor ya no desprende olor a alcohol.

Paso 9

Añade la sal al gusto, vuelve a mover ligeramente la cazuela para asentar los sabores y cocina todo tapado durante un par de minutos más.

Paso 10

Retira la cacerola de la hornilla y sirve el marisco al instante, cubriendo las piezas con la salsa bien caliente.