Pescado fresco

Pescado fresco CG

Gastronomía

Los expertos coinciden: "Para saber si un pescado está fresco y en buen estado, debe tener los ojos brillantes y la pupila negra"

Hay varios detalles que conviene revisar para evitar llevarse a casa una pieza en mal estado

Otras noticias: Los cocineros coinciden: "El ingrediente secreto para condimentar un plato de mejillones no es la cebolla, sino un sofrito con 5 dientes de ajo y 1 guindilla"

Leer en Castellano
Publicada

Noticias relacionadas

Quienes de pequeños acompañaban a sus madres o abuelas a la pescadería recordarán una regla que parecía infalible: si las agallas estaban rojas y los ojos brillaban, el pescado era fresco. Aunque ese consejo sigue siendo útil, quedarse solo con esos dos detalles puede llevar a errores.

Los profesionales del sector insisten en que la frescura se valora con un conjunto de señales. El aspecto general, la textura, el olor o incluso el estado de la cavidad abdominal ofrecen información igual o más importante que los ojos. La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) también recomienda comprobar varios de estos indicadores antes de comprar.

Más allá de la mirada

Lluís, responsable de la Pescadería Costa Pujol de Barcelona, explica en un vídeo difundido en TikTok que el primer filtro es muy sencillo: el pescado debe resultar atractivo a simple vista. Si el aspecto genera desconfianza desde el primer momento, lo más prudente es descartarlo.

El pescadero señala que la carne debe presentar un color rosado y brillante, además de una textura firme. Las piezas apagadas, grisáceas o con un aspecto reseco suelen indicar que han perdido frescura.

@costapujol Para saber si el pescado es fresco...¡Fíjate en esto!🤫🔍 Evita que te den gato por liebre en la pescadería, te muestro los trucos para detectar pescado fresco de verdad. 👁 Revisa ojos, branquias y textura tal como te lo explico. La próxima vez que vayas a la pescadería fíjate bien 😉 #Pescaderia #pescadofresco #CostaPujol #SantCugat ♬ sonido original - Luís | Pescadería Costa Pujol

Cinco señales que no fallan

Una explicación todavía más detallada la aporta Arnau Subías, biólogo marino especializado en especies gastronómicas que trabaja para el restaurante Estimar, del chef Rafa Zafra. En un vídeo publicado en Instagram resume cinco comprobaciones esenciales antes de decidir la compra.

La primera son los ojos, que deben mantenerse brillantes, con la pupila negra y sin aspecto hundido. La segunda corresponde a la piel y las escamas, que tienen que conservar su brillo metálico y permanecer bien adheridas al cuerpo, sin desprenderse con facilidad. Estas recomendaciones coinciden con las indicaciones de AESAN para identificar un pescado fresco.

Las agallas siguen siendo decisivas

El tercer aspecto son las branquias o agallas, uno de los indicadores más fiables. Tanto el pescadero como el biólogo coinciden en que deben presentar un color rojo intenso o rosado, además de estar húmedas y brillantes. Si aparecen secas, parduzcas o pálidas, es mejor no comprar esa pieza.

El cuarto punto suele pasar desapercibido: la cavidad abdominal. Debe mantenerse firme y lisa, sin hundimientos ni zonas que cedan al tacto. Cuando esa parte aparece descolgada o demasiado blanda, puede ser un síntoma de pérdida de calidad.

El olor nunca engaña

La quinta comprobación es probablemente la más sencilla: el olor. Un pescado fresco debe recordar al mar o al agua limpia, nunca desprender un aroma intenso o desagradable. AESAN recomienda desechar cualquier producto con olores anómalos, aunque su aspecto exterior parezca correcto.

Elegir una buena pieza es solo el primer paso. Los especialistas aconsejan consumir el pescado el mismo día o al siguiente, conservarlo refrigerado entre 0 y 4 grados, mantener la cadena de frío y eviscerarlo cuanto antes si no va a cocinarse de inmediato. Si no se va a consumir en poco tiempo, la congelación es la mejor alternativa para preservar su calidad y seguridad alimentaria.

Conocer estas señales permite comprar con mayor criterio y evitar confiar únicamente en los ojos del pescado. La combinación de aspecto, textura, agallas, cavidad abdominal y olor ofrece una valoración mucho más fiable, aumentando las posibilidades de disfrutar de un producto fresco y en las mejores condiciones.