María Lo y ensalada

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Gastronomía

María Lo, cocinera: "La ensalada más saludable lleva 1 pepino, 4 tomates maduros y 1 cucharada de tomillo fresco deshojado"

La ganadora de MasterChef 10 comparte dos gestos sencillos que cambian por completo una de las recetas más tradicionales

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Cuando se habla de ensalada, muchos piensan en un plato de lechuga, tomate y poco más. Sin embargo, existen recetas que van mucho más allá y que pueden convertirse en una comida completa, sabrosa y muy fácil de preparar.

Es el caso de la panzanella, una de las recetas más populares de la cocina toscana. María Lo, ganadora de la décima edición de MasterChef, ha recuperado este clásico en un vídeo publicado en Instagram, donde explica los pequeños detalles que marcan la diferencia entre una buena panzanella y un plato de pan reblandecido.

El secreto está en el pan

La base de esta receta es el pan del día anterior, un ingrediente que nació con un objetivo muy claro: aprovechar lo que sobraba y evitar cualquier desperdicio. La tradición toscana lo considera tan importante como el resto de las verduras que forman el plato.

María Lo recomienda cortar el pan en trozos de bocado, humedecerlo ligeramente y darle un breve paso por el horno o la freidora de aire. El objetivo no es secarlo, sino conseguir que los bordes queden dorados mientras el interior conserva parte de su jugosidad.

El tomate también tiene su truco

La cocinera comparte además un gesto muy sencillo con el tomate. Basta con cortarlo, añadir una pizca de sal y dejarlo reposar unos minutos sobre un colador colocado encima de un recipiente.

Durante ese tiempo, el tomate libera un jugo muy concentrado en sabor. En lugar de desecharlo, María Lo lo aprovecha para preparar la vinagreta, consiguiendo un aliño mucho más intenso y equilibrado sin necesidad de añadir ingredientes extra.

Una receta con siglos de historia

La panzanella nació como una receta humilde en la Toscana, aunque hoy también forma parte de la gastronomía de regiones como Umbría o el Lacio. Su origen está ligado al aprovechamiento del pan duro y de las verduras disponibles en cada temporada.

Aunque hoy resulta difícil imaginarla sin tomate, las primeras versiones no lo incluían. Se preparaban únicamente con pan, cebolla, aceite y vinagre, a veces acompañados de pepino o hierbas aromáticas. El tomate llegó mucho después, cuando su cultivo se extendió por Italia durante el siglo XIX.

La cocina del aprovechamiento

El nombre de la receta también despierta curiosidad. Una de las teorías más difundidas sostiene que procede de la unión de "pane" (pan) y "zanella", un antiguo recipiente de barro donde se servía esta preparación, aunque existen otras hipótesis sobre su etimología.

La filosofía que dio origen a la panzanella sigue muy presente en otras cocinas mediterráneas. En España abundan ejemplos como las migas, las sopas de ajo, el gazpacho, el salmorejo o el tradicional cojondongo del gañán extremeño, todos ellos nacidos de la necesidad de sacar partido a ingredientes sencillos y evitar que el pan terminara en la basura.

Precisamente ahí reside el atractivo de esta receta italiana. Con unos pocos productos, técnicas muy simples y dos pequeños trucos compartidos por María Lo, la panzanella demuestra que una ensalada puede dejar de ser un simple acompañamiento para convertirse en un plato completo, sabroso y con mucha historia.

Receta de la ensalada

Esta es la receta de la ensalada de María Lo:

Ingredientes

  • Para la ensalada
  • Pan duro del día anterior, 300 g
  • Agua con sal, cantidad necesaria
  • Vinagre de tinto, al gusto
  • Pepino mediano, 1 ud
  • Tomates pera maduros, 4 ud
  • Dientes de ajo, 2 ud
  • Chalotas medianas o 1 cebolla mediana, 4 ud
  • Albahaca fresca, 1 manojo
  • Queso stracciatella o burrata, 150 g, opcional
  • Para el aliño
  • Aceite de oliva virgen extra, 120 g
  • Más vinagre de tinto, al gusto
  • Sal, al gusto
  • Pimienta negra, al gusto
  • Tomillo fresco deshojado, 1 cucharada sopera
  • Mostaza de Dijon, 1 cucharada sopera

Paso 1

Cortamos el pan en trozos de bocado más o menos regulares y lo colocamos en una bandeja apta para horno.

Paso 2

Lo rehidratamos salpicando agua con las manos, añadimos un buen chorro de vinagre y una pizca de sal y mezclamos hasta que el pan se desmorone ligeramente.

Paso 3

Horneamos con calor arriba y abajo a máxima temperatura unos 10 minutos, hasta que las esquinas empiecen a dorarse. Sacamos y reservamos.

Paso 4

Lavamos los tomates, los cortamos en trozos de bocado y los ponemos en un colador con una pizca de sal. Mezclamos bien y dejamos el colador sobre un bol para recuperar los jugos.

Paso 5

Pelamos los dientes de ajo y los rallamos. Reservamos.

Paso 6

Pelamos el pepino y lo cortamos en cubos de 1,5 cm aproximadamente. Reservamos.

Paso 7

Pelamos las chalotas y las cortamos en cubos de 1 cm aproximadamente. Reservamos.

Paso 8

Picamos un puñado de albahaca fresca en juliana no muy fina y deshojamos el tomillo. Reservamos.

Paso 9

Escurrimos bien los tomates y, en el bol con sus jugos, añadimos la mostaza de Dijon, el aceite de oliva virgen extra, el vinagre, la sal, la pimienta negra, el ajo rallado y el tomillo. Mezclamos con una varilla o un tenedor hasta tener un aliño bien emulsionado.

Paso 10

Incorporamos al aliño el tomate escurrido, el pepino, la chalota, la albahaca y el pan, y mezclamos todo bien.

Paso 11

Dejamos reposar la ensalada 30 minutos antes de consumir.

Paso 12

Opcionalmente, repartimos la stracciatella o la burrata por encima. La panzanella tradicional no la lleva, pero María Lo insiste en que le queda genial.

Paso 13

Para terminar, decoramos con hojitas de albahaca y terminamos con un chorro de aceite de oliva virgen extra y pimienta negra al gusto.