Aunque hay alimentos, como algunos quesos o productos fermentados, en los que determinados hongos forman parte del proceso de elaboración, en la mayoría de los casos la aparición de moho es una señal de que el alimento ya no es seguro para el consumo.
Es una escena habitual abrir el frigorífico y descubrir una fruta, una verdura o una hortaliza con una zona cubierta de moho. Ante esa situación, muchas personas optan por retirar la parte afectada y aprovechar el resto, convencidas de que no existe ningún peligro.
Lo que no se ve
Sin embargo, esa práctica no siempre es segura. El moho visible suele ser solo una parte del problema, ya que sus filamentos pueden extenderse por el interior del alimento sin que sean perceptibles a simple vista. Además, algunas especies producen micotoxinas, sustancias que pueden resultar perjudiciales para la salud.
El cocinero David Guibert, conocido en redes sociales como @davidguibertchef, alerta sobre este error frecuente. "Mucha gente retira la parte mala y sigue cortando el resto como si nada. Lo usan para cocinar normal, pensando que no hay peligro, cuando las raíces del moho son invisibles y peligrosas", explica.
No siempre basta con cortar
La guía del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) coincide en que los alimentos con un alto contenido de agua, como muchas frutas y verduras, pueden estar contaminados por debajo de la superficie. En estos casos, lo recomendable suele ser desechar el alimento, ya que el moho puede haberse extendido mucho más de lo que aparenta.
No obstante, existen excepciones. En alimentos duros y con baja humedad, como algunas zanahorias, coles o quesos curados, el USDA señala que, en determinadas circunstancias, es posible retirar una amplia porción alrededor del moho y consumir el resto con seguridad.
La recomendación de los expertos
La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) recuerda que solo algunos mohos producen micotoxinas, pero advierte de que estas sustancias pueden provocar problemas de salud cuando se consumen en cantidades elevadas o de forma continuada. Por ello, insiste en la importancia de evitar el consumo de alimentos claramente contaminados.
Por este motivo, cuando un alimento presenta signos evidentes de deterioro, los especialistas recomiendan actuar con prudencia. Aprovechar la comida es un hábito positivo, pero nunca debe hacerse a costa de poner en riesgo la salud. En caso de duda, la opción más segura sigue siendo desechar el producto.
Quién es David Guibert
David Guibert es un chef y divulgador gastronómico nacido en Pamplona en 1991. Aunque se licenció en Psicología, decidió orientar su carrera hacia la cocina y se formó de manera autodidacta, acumulando experiencia en diferentes restaurantes de Pamplona y San Sebastián hasta convertirse en jefe de cocina. En la actualidad trabaja en Kai Sushi, en San Sebastián, y también desarrolla una intensa labor divulgativa a través de sus redes sociales, donde comparte técnicas, consejos y recetas dirigidas tanto a aficionados como a personas que quieren aprender a cocinar desde cero.
Además, es coautor de Cocina comida real, junto al nutricionista Carlos Ríos, y en 2026 publicó el libro Un chef en tu cocina, centrado en enseñar las bases de la cocina doméstica de forma sencilla y práctica.
400.000 seguidores
Su perfil en redes sociales, donde reúne más de 400.000 seguidores, se ha convertido en un referente por la difusión de recomendaciones sobre seguridad alimentaria, conservación de alimentos y técnicas culinarias basadas en criterios profesionales.
A través de vídeos breves y explicaciones didácticas, Guibert desmonta mitos frecuentes en la cocina y acerca conocimientos propios de la restauración al ámbito doméstico, lo que ha llevado a que numerosos medios de comunicación recojan habitualmente sus consejos sobre alimentación y manipulación segura de los alimentos.
