No hace falta esperar al otoño para disfrutar de unas berenjenas deliciosas. Con las altas temperaturas, encender el horno deja de ser una opción atractiva, pero existe una receta tradicional de Turquía que permite conseguir una textura sorprendente con muy poco esfuerzo.
El resultado recuerda más a un filete empanado que a una verdura. De hecho, muchos aseguran que esta elaboración puede conquistar incluso a quienes nunca han sido aficionados a la berenjena.
Un corte muy diferente
La clave de esta receta está en la forma de preparar la hortaliza antes de cocinarla. La berenjena se pela entera, sin retirar el tallo, y después se realizan cortes longitudinales y transversales que dejan la pulpa abierta en forma de flecos, manteniendo todas las tiras unidas por la parte superior.
Este corte recibe de forma coloquial el nombre de püskül patlıcan, que significa "berenjena con flecos", debido al aspecto que adquiere antes de cocinarse. Es una técnica muy conocida en distintas regiones del país.
El paso que marca la diferencia
Después llega un paso poco habitual en la cocina española. Antes de freírla, la berenjena se hierve durante un par de minutos. Este breve escaldado ayuda a reducir su amargor natural y evita que absorba grandes cantidades de aceite durante la fritura.
Una vez rebozada y frita, la textura cambia por completo. El exterior queda crujiente, mientras que el interior resulta muy tierno, hasta el punto de recordar a una croqueta o a un filete empanado.
El origen de su curioso nombre
Esta elaboración recibe el nombre de patlıcan balığı, cuya traducción literal es "pez de berenjena". Aunque no contiene pescado, el nombre hace referencia a su aspecto después del rebozado y a una costumbre muy arraigada en las regiones turcas del mar Negro y del Egeo, donde numerosos alimentos se preparan siguiendo la misma técnica que el pescado frito.
La berenjena ocupa un lugar privilegiado en la gastronomía turca. Platos como el imam bayıldı, el karnıyarık o esta versión rebozada forman parte de una tradición culinaria que lleva siglos convirtiendo esta hortaliza en uno de sus ingredientes más representativos.
Una hortaliza con mucha historia
Aunque hoy está muy ligada a la cocina mediterránea, la berenjena se domesticó en Asia y llegó posteriormente a Europa a través de la expansión del mundo árabe, entrando por la península ibérica durante la Edad Media. Desde aquí terminó extendiéndose por buena parte del continente.
Durante siglos estuvo rodeada de supersticiones. En distintos países europeos se creyó que podía provocar enfermedades o incluso afectar al comportamiento, motivo por el que durante un tiempo se cultivó más como planta ornamental que como alimento. En Italia, de hecho, el nombre melanzana se relacionó durante mucho tiempo con la expresión "manzana loca", reflejo de aquellas antiguas creencias.
Con el paso del tiempo, la cocina terminó desmontando todos esos prejuicios. Preparaciones como el patlıcan balığı demuestran que, en muchas ocasiones, el rechazo hacia una verdura no depende del ingrediente, sino de la forma de cocinarlo.
Receta de las berenjenas
Esta es la receta de las berenjenas turcas:
Ingredientes
- 3 berenjenas medianas
- 3 huevos
- 1 cucharada de mostaza
- 1 cucharada de mayonesa
- 2 cucharadas de harina de trigo
- Pan rallado
- Pimentón dulce al gusto
- Orégano seco al gusto
- Sal
- Pimienta negra
- Aceite de oliva virgen extra
- Salsa de yogur o de tomate (opcional)
Paso 1
Empezamos limpiando las berenjenas sin retirar el tallo y las pelamos enteras con ayuda de un pelador de verduras. Hacemos cortes longitudinales en direcciones perpendiculares hasta conseguir que parezca una escoba.
Paso 2
Ponemos agua con sal a hervir y cocemos las berenjenas dos minutos con la olla tapada. Dejamos enfriar y reservamos.
Paso 3
En un plato hondo batimos los huevos con sal, pimienta, el pimentón dulce y la mayonesa y la mostaza, hasta tener una mezcla homogénea.
Paso 4
En otro plato hondo mezclamos el pan rallado, las dos cucharadas de harina, sal, pimienta y el orégano seco.
Paso 5
Con cuidado, abrimos los flecos de la berenjena como si fuera un abanico, la rebozamos en la mezcla de harina y pan rallado y, después, la pasamos por el huevo batido.
Paso 6
Freímos en aceite de oliva bien caliente hasta que las berenjenas queden doradas por ambos lados, y las dejamos reposar sobre una rejilla para retirar el exceso de aceite.
