Con la llegada del calor, las cenas ligeras se convierten en la opción favorita de muchos hogares. Gazpacho, ensaladas y conservas suelen monopolizar la mesa durante semanas, aunque la repetición acaba pasando factura incluso a quienes disfrutan de estos platos.
Existe, sin embargo, una alternativa igual de fresca, rápida y saludable que apenas requiere unos minutos frente a los fogones. La cocinera Loli Domínguez ha popularizado una receta de calabacines al ajillo que destaca por su sencillez y por un pequeño truco capaz de marcar la diferencia en el resultado final.
El detalle que cambia la receta
El secreto consiste en no añadir la sal hasta el final de la cocción. Según explica la cocinera, este sencillo gesto evita que el calabacín pierda agua antes de tiempo y ayuda a conservar una textura mucho más firme y agradable.
La explicación tiene base científica. La sal favorece la salida de agua de las células vegetales mediante un proceso de ósmosis, por lo que, si se incorpora al principio, la verdura pierde consistencia y termina más blanda. Retrasar ese paso permite mantener mejor su estructura durante el cocinado.
Una hortaliza presente en España
El calabacín es una de las verduras más habituales en la cesta de la compra española gracias a su versatilidad y a su disponibilidad durante buena parte del año. España figura entre los principales productores europeos, con un papel especialmente destacado de los invernaderos de Almería, que abastecen tanto al mercado nacional como a numerosos países europeos.
Su éxito también responde a sus cualidades nutricionales. Según la Base de Datos Española de Composición de Alimentos (BEDCA), coordinada por la AESAN, aporta alrededor de 17 kilocalorías por cada 100 gramos, contiene más de un 95 % de agua y es fuente de fibra, potasio, vitamina C y vitamina B6, entre otros nutrientes.
Una cena ligera, pero completa
La receta propuesta por Loli Domínguez también destaca por el uso de aceite de oliva virgen extra y ajo. El primero aporta grasas monoinsaturadas características de la dieta mediterránea, mientras que el ajo contiene compuestos antioxidantes que forman parte de una alimentación equilibrada.
Aun así, aunque el plato resulta ligero, puede quedarse corto si se busca una cena más saciante. Para conseguir un menú nutricionalmente completo basta con añadir una fuente de proteínas y una pequeña ración de hidratos de carbono.
Cómo convertirla en una cena perfecta
Una de las combinaciones más sencillas consiste en acompañar el calabacín con un par de huevos, ya sea a la plancha, escalfados o en tortilla francesa. También encaja perfectamente con pescado blanco, unas gambas salteadas o una lata de atún de buena calidad.
Quienes prefieran otras alternativas pueden optar por pollo, pavo o tofu a la plancha, manteniendo así el carácter ligero del plato. Para completar la comida, una rebanada de pan integral proporciona el aporte de hidratos suficiente sin convertir la cena en una opción pesada.
Lejos de limitarse al gazpacho o a la ensalada durante todo el verano, esta receta demuestra que la cocina mediterránea ofrece soluciones rápidas, saludables y llenas de sabor. Con un único truco durante la cocción y apenas unos minutos de preparación, el calabacín puede convertirse en uno de los grandes protagonistas de las cenas estivales.
Receta de calabacines
Esta es la receta de calabacín al ajillo de la cocinera Loli:
Ingredientes
- Calabacín, 2 ud
- Ajo, 3 dientes
- Perejil fresco picado, 2 cucharadas
- Aceite de oliva virgen extra, 3 cucharadas
- Sal, al gusto
- Pimienta negra recién molida, al gusto (opcional)
Paso 1
Calentamos el aceite de oliva virgen extra en una cazuela o sartén grande a fuego medio.
Paso 2
Lavamos bien los calabacines y los cortamos a lo largo y después en rodajas gruesas para que queden con forma de media luna.
Paso 3
Cuando el aceite esté caliente, añadimos el calabacín a la sartén y subimos a fuego medio-alto.
Paso 4
Tapamos y cocinamos durante unos diez minutos, removiendo a menudo para que todos los trozos se hagan por igual.
Paso 5
Picamos muy menudos los tres dientes de ajo y el perejil mientras los calabacines siguen en la sartén.
Paso 6
Cuando el calabacín esté tierno a nuestro gusto, incorporamos el ajo y el perejil picados.
Paso 7
Añadimos sal al gusto y, si nos apetece, un toque de pimienta negra recién molida.
Paso 8
Mezclamos y cocinamos un par de minutos más, lo justo para que el ajo libere su aroma sin llegar a quemarse.
Paso 9
Servimos inmediatamente.
