El pollo al horno es uno de esos platos que nunca pasan de moda. Fácil de preparar, económico y perfecto para compartir en familia, forma parte del recetario tradicional de muchos hogares españoles. Su combinación de piel crujiente, carne jugosa y guarnición de patatas o verduras lo convierte en una apuesta segura para cualquier comida.
Además de su sencillez, esta receta admite numerosas variantes. Basta con cambiar el aliño o incorporar nuevos ingredientes para conseguir un resultado completamente distinto sin complicar la elaboración. Precisamente esa versatilidad es la que ha aprovechado Martín Berasategui para darle un giro inesperado.
El pesto cambia por completo el sabor
El cocinero donostiarra propone sustituir el aderezo tradicional por un pesto casero, una salsa italiana elaborada con albahaca fresca, queso curado, frutos secos, ajo, aceite de oliva y limón. El objetivo es que sus aromas penetren en la carne durante el horneado y aporten una intensidad muy diferente a la del clásico pollo asado.
La preparación consiste en triturar albahaca, perejil, queso pecorino, nueces, ajo, ralladura y zumo de limón, junto con aceite de oliva, sal y pimienta, hasta obtener una salsa homogénea. Después, se introduce parte del pesto bajo la piel de la pechuga y el resto se reparte por toda la superficie del pollo antes de llevarlo al horno.
Un horneado para conservar la jugosidad
Según esta elaboración, el pollo comienza cocinándose a 220 grados durante unos 20 minutos para favorecer el dorado exterior. Después se reduce la temperatura a 175 grados y se continúa el horneado entre 25 y 35 minutos, dependiendo del tamaño de la pieza.
Una vez fuera del horno, conviene dejarlo reposar unos diez minutos cubierto ligeramente con papel de aluminio. Ese descanso permite que los jugos se redistribuyan por la carne y el resultado sea mucho más tierno y jugoso al servirlo.
Plato de pollo al horno
También funciona con pechugas
Quienes busquen una preparación más rápida pueden recurrir a pechugas de pollo. En este caso, basta con sazonarlas, cubrirlas con una capa de pesto y añadir por encima tomates cherry cortados y queso, normalmente mozzarella o parmesano.
La bandeja vuelve al horno durante unos 15 o 25 minutos, según el grosor de la carne, hasta que el pollo esté completamente cocinado y el queso se funda y adquiera un ligero tono dorado. El resultado es una receta sencilla que combina el frescor de la albahaca con la cremosidad del queso y los jugos naturales del pollo.
Los mejores acompañamientos
Este pollo combina especialmente bien con patatas asadas, que absorben parte de la salsa durante el horneado. También encaja con verduras como calabacín, cebolla o pimientos, cocinadas en la misma bandeja para aprovechar todos los sabores.
Si se busca un menú más ligero, una ensalada sencilla aporta frescura y equilibra la intensidad del pesto. También puede servirse con pasta corta, una opción habitual en la cocina italiana que armoniza con la salsa y convierte esta receta en un plato completo. Con un ingrediente tan simple como el pesto, el tradicional pollo al horno adquiere un perfil completamente distinto sin perder la esencia de una de las recetas más populares de la cocina doméstica.
Receta del pollo al horno
Esta es la receta del pollo al horno con pesto de Martín Berasategui:
Ingredientes
- Pollo entero, 1,5-1,75 kg
- Albahaca, 90 g
- Perejil, 20 g
- Queso pecorino rallado, 100 g
- Nueces picadas, 40 g
- Ajo picado, 2 dientes
- Ralladura de limón, 1,5 cucharaditas
- Jugo de limón, 3 cucharadas
- Aceite de oliva, 125 ml
- Sal, 1 cucharadita
- Pimienta negra molida, 1/2 cucharadita
Paso 1
Precalienta el horno a 220 ºC.
Paso 2
Para hacer el pesto, tritura la albahaca, el perejil, el pecorino, las nueces, el ajo, la ralladura de limón, el jugo de limón, el aceite de oliva, la sal y la pimienta. Reserva.
Paso 3
Deshuesa el pollo y coloca la pechuga hacia abajo sobre una bandeja de horno con una rejilla para asar.
Paso 4
Pinta la parte inferior del pollo con el pesto. Da la vuelta al pollo, separa la piel de la pechuga de la carne con una cuchara o con las manos y coloca dos cucharadas de pesto debajo de la piel y distribuye uniformemente. Cubre la parte exterior del pollo con otras 3 cucharadas (45 g) de pesto y salpimenta.
Paso 5
Asa durante 20 minutos a 220º. Pasado ese tiempo, baja el horno a 175º y hornea durante 25-35 minutos.
Paso 6
Finalmente, retira el pollo del horno, cúbrelo con papel de aluminio y deja reposar 10 minutos antes de cortar.
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