Jordi Cruz y pan con moho

Jordi Cruz y pan con moho CG

Gastronomía

Jordi Cruz, chef: "Quitar la primera rebanada no basta, el moho puede contaminar todo el pan"

El cocinero catalán lanza una advertencia sobre los alimentos que nunca deberían aprovecharse tras estropearse

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El cocinero catalán aclara qué productos pueden seguir utilizándose pese al paso del tiempo y cuáles deben acabar directamente en la basura para evitar riesgos para la salud.

Cada vez son más los hogares que intentan reducir el desperdicio alimentario. Ya sea por ahorro, sostenibilidad o concienciación, la tendencia pasa por aprovechar al máximo los productos antes de desecharlos.

Sin embargo, no todos los alimentos admiten segundas oportunidades. Algunos pueden consumirse pese a presentar un aspecto menos atractivo, mientras que otros esconden riesgos que no siempre son visibles a simple vista. Sobre ello se ha pronunciado el chef Jordi Cruz a través de sus redes sociales.

El peligro invisible

El cocinero ha querido desmontar una de las prácticas más habituales en muchas cocinas. Se trata de retirar únicamente la parte afectada por el moho y conservar el resto del producto pensando que sigue siendo apto para el consumo.

Este pan de molde se ha puesto mohoso y nos pensamos que eliminando la primera y segunda rebanada hemos terminado. Si os fijáis, eso no es verdad”, explica Cruz mientras muestra cómo la contaminación puede extenderse por el interior del alimento sin resultar visible.

El chef advierte de la presencia de toxinas, moho y esporas que pueden afectar tanto al ingerirse como al respirarse. Según explica, estas partículas pueden provocar alergias y otros problemas de salud, motivo por el que recomienda desechar el producto completo.

Patatas bajo sospecha

Otro de los alimentos analizados por el jurado de MasterChef son las patatas. En este caso, distingue entre los primeros brotes y un estado de deterioro más avanzado.

“Si acaban de germinar no tienen problema, pero cuando ya se arrugan, cuando se ponen blanditas y tienen estos brotes tan grandes, lo que hay que hacer es eliminarlas”, señala el cocinero. Según indica, en estas circunstancias puede aparecer una sustancia tóxica que afecta a toda la pieza.

La advertencia llega en un momento en el que muchas familias intentan alargar la vida útil de los alimentos para evitar desperdicios. Sin embargo, Cruz insiste en que la seguridad alimentaria debe estar siempre por encima del ahorro.

Lo que sí puede aprovecharse

No todos los productos corren la misma suerte. El chef pone como ejemplo al tomate, un alimento que suele generar dudas cuando pierde firmeza o presenta un aspecto más envejecido.

Según explica, un tomate maduro o pocho puede seguir utilizándose sin problemas en numerosas preparaciones. Para él, el verdadero indicador está en el sabor y no tanto en la apariencia externa del producto.

Más allá de ejemplos concretos, Jordi Cruz defiende una mejor organización de la compra y una planificación adecuada de los menús para evitar que los alimentos lleguen a estropearse. Aun así, recuerda que existen situaciones en las que no merece la pena asumir riesgos innecesarios.

El mensaje del cocinero es claro: aprovechar la comida es una práctica responsable, pero cuando existe la posibilidad de que un alimento esté contaminado, la mejor decisión sigue siendo tirarlo. La salud, insiste, siempre debe estar por delante de cualquier intento de ahorro.