María José y patatas al horno

María José y patatas al horno CG

Gastronomía

María José, cocinera: "Para que las patatas salgan perfectas se recomienda hornearlas a temperaturas altas, entre 200 y 220 grados"

Leer en Castellano
Publicada

0 votos

Noticias relacionadas

Las patatas al horno son una de esas recetas que nunca fallan. Son económicas, fáciles de preparar y combinan prácticamente con cualquier plato. Sin embargo, conseguir que queden realmente crujientes por fuera y tiernas por dentro no siempre resulta tan sencillo.

La cocinera María José ha compartido uno de los secretos que marcan la diferencia al prepararlas. Según explica, el error más habitual está en cocer previamente las patatas en agua. La clave, asegura, está en utilizar caldo en lugar de agua, ya que así absorben mucho más sabor antes de entrar al horno.

Un cambio que marca la diferencia

Ese pequeño gesto permite potenciar el resultado final sin necesidad de recurrir a técnicas complicadas. El caldo aporta un fondo mucho más intenso y ayuda a que la patata conserve mejor su textura durante el horneado.

Además, esta preparación destaca por ser una opción relativamente saludable. La Fundación Española de la Nutrición recuerda que la patata contiene hidratos de carbono complejos, fibra y potasio, especialmente cuando se cocina al horno y se evita el exceso de grasa.

Antes de empezar, conviene prestar atención a otro aspecto fundamental: la elección de la variedad. No todas las patatas reaccionan igual al calor, y algunas son mucho más adecuadas para lograr ese exterior dorado y crujiente tan buscado.

Las variedades más recomendadas

Entre las más utilizadas destaca la patata Monalisa, una de las favoritas por su versatilidad. Tiene poca agua y mantiene muy bien la consistencia durante la cocción, lo que permite obtener un buen resultado tanto frita como horneada.

Otra de las variedades más recomendadas es la patata Agria, muy apreciada por su equilibrio entre agua y fécula. Esa combinación facilita que quede crujiente por fuera sin perder suavidad en el interior, según detallan distintos productores especializados y publicaciones gastronómicas.

Una vez elegida la patata adecuada, llega el momento de condimentarlas. Aquí entran en juego los gustos personales, aunque hay ingredientes que prácticamente nunca fallan.

El papel de las especias

El uso de aceite de oliva virgen extra, sal y pimienta sigue siendo la base más habitual. A partir de ahí, muchas recetas incorporan especias aromáticas capaces de elevar el sabor sin complicar la preparación.

Romero, tomillo, orégano, ajo en polvo o comino son algunas de las opciones más utilizadas. También existe quien apuesta por añadir queso rallado durante los últimos minutos de horno para conseguir un acabado más intenso y cremoso.

Otro de los consejos habituales consiste en no llenar demasiado la bandeja. Si las patatas quedan muy juntas, liberan humedad y terminan cociéndose en lugar de dorarse correctamente.

Cómo lograr el mejor resultado

Los expertos recomiendan hornearlas a temperaturas altas, normalmente entre 200 y 220 grados, removiéndolas a mitad de cocción para favorecer un dorado uniforme. También es importante secarlas bien antes de introducirlas en el horno.

La Organización de Consumidores y Usuarios recuerda además que cocinar al horno permite reducir el uso de aceite frente a otras técnicas como la fritura, lo que ayuda a obtener platos más ligeros sin renunciar al sabor.

Con pequeños detalles como elegir una buena variedad, usar caldo en lugar de agua y controlar bien la temperatura, las patatas al horno pueden convertirse en una guarnición mucho más sabrosa. Un acompañamiento clásico que, con los trucos adecuados, sigue teniendo sitio en cualquier mesa.

Receta de las patatas asadas

Esta es la receta de las patatas asadas al horno con mantequilla y caldo:

Ingredientes

  • 3 patatas grandes
  • 50 g de mantequilla
  • 200 ml de caldo de pollo
  • 50 ml de vino blanco
  • 20 ml de aceite de oliva virgen extra
  • Ajo en polvo
  • Tomillo
  • Orégano
  • Pimienta negra molida

Paso 1

Precalienta el horno a 230 ºC.

Paso 2

Pela las patatas y córtalas en rodajas de unos 2 centímetros de grosor.

Paso 3

Coloca las patatas en una bandeja de horno formando una sola capa.

Paso 4

Salpimenta y añade ajo en polvo, tomillo y orégano al gusto.

Paso 5

Derrite la mantequilla en el microondas y mézclala con el aceite de oliva.

Paso 6

Vierte sobre las patatas la mezcla de mantequilla y aceite junto al vino blanco y el caldo de pollo.

Paso 7

Remueve bien para que todas las patatas queden impregnadas.

Paso 8

Hornea durante 20 minutos.

Paso 9

Saca la bandeja, da la vuelta a las patatas y vuelve a hornear entre 15 y 20 minutos más.

Paso 10

Sirve las patatas bien doradas, tiernas por dentro y ligeramente crujientes por fuera.