Jesús Sánchez y huevos duros

Jesús Sánchez y huevos duros CG

Gastronomía

Jesús Sánchez, cocinero: "Para pelar bien los huevos duros se necesita 10 g. de sal, 15 ml. de vinagre y agua muy fría"

Un pequeño ajuste en la cocción puede cambiar por completo el resultado final

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Cocer un huevo parece una tarea básica, pero el resultado final no siempre cumple las expectativas. En muchas ocasiones, al retirar la cáscara, la clara se rompe y arruina la presentación. Este problema suele aparecer justo en los momentos más inoportunos, cuando se busca un acabado perfecto.

La escena es conocida: trozos de clara adheridos a la cáscara, superficies irregulares y una apariencia poco apetecible. Lejos de ser un error puntual, se trata de un fenómeno habitual que tiene una explicación concreta y, lo más importante, una solución sencilla.

El origen del problema

El responsable no es la cáscara en sí, sino la fina membrana que separa la clara del exterior. Durante la cocción, esta capa puede adherirse a la proteína, especialmente, en huevos frescos o cuando hay cambios bruscos de temperatura.

Este proceso provoca que, al pelar el huevo, la clara se desprenda junto a la membrana, generando ese aspecto irregular. La frescura del producto, que en principio es una ventaja, puede jugar en contra en este caso.

Un truco con base científica

El chef Jesús Sánchez, al frente del restaurante El Cenador de Amós, ha popularizado un método eficaz para evitar este problema. Su propuesta se basa en añadir ingredientes comunes al agua de cocción.

El vinagre, gracias a su contenido en ácido acético, ayuda a estabilizar las proteínas de la clara. Esto permite una coagulación más uniforme, reduciendo la adherencia a la membrana interna del huevo.

La función de la sal

Junto al vinagre, la sal cumple un papel clave. Este ingrediente favorece que la cáscara se desprenda con mayor facilidad una vez finalizada la cocción. La combinación de ambos elementos actúa directamente sobre el problema.

El resultado es un huevo que se pela de forma casi automática, sin dañar la clara. Se trata de una técnica simple que no requiere experiencia previa ni herramientas especiales, lo que la convierte en una solución accesible.

Cocina doméstica

Una de las claves del éxito de este truco es su origen. A pesar de proceder de un chef de alta cocina, está pensado para aplicarse en el día a día. Este enfoque acerca la gastronomía profesional al entorno doméstico.

La divulgación de este tipo de consejos a través de redes sociales ha permitido que técnicas antes reservadas a expertos lleguen a un público amplio. La sencillez se convierte así en un valor añadido.

Un pequeño cambio

Aplicar este método no solo mejora la estética del huevo, sino también la experiencia en la cocina. Evitar frustraciones en tareas básicas permite ganar confianza y precisión en otras elaboraciones.

El éxito de este truco demuestra que, en muchas ocasiones, los problemas más comunes tienen soluciones simples. Basta con entender el proceso y aplicar pequeños ajustes para obtener resultados mucho más satisfactorios.

Truco de Jesús Sánchez

Este es el truco de Jesús Sáncez para pelar huevos duros:

Huevos, cantidad necesaria

Sal, 10 g por cada litro de agua

Vinagre, 15 ml por cada litro de agua

Llena una olla con agua e introduce los huevos junto con la sal y el vinagre. Lleva el agua a ebullición a fuego medio-alto. Desde el momento en que rompa a hervir, ajusta el tiempo según el resultado que busques: 7 minutos para una yema todavía cremosa en el centro, 9 para un punto medio, y 11 para un huevo completamente duro.

Prepara un bol con agua muy fría y hielo. En cuanto termine el tiempo, saca los huevos de la olla y sumérgelos de inmediato. Este paso no es opcional: detiene la cocción en seco y evita el anillo verdoso que aparece alrededor de la yema cuando el huevo se sobrecocina. Déjalos en el baño al menos 5 minutos.

Saca los huevos del baño y hazlos rodar sobre la encimera presionando suavemente con la palma de la mano para cuartear la cáscara de manera uniforme.

Da un golpe firme pero controlado sobre la superficie dura y pela comenzando por el extremo más ancho, donde suele haber una pequeña cámara de aire. Verás cómo la cáscara se desprende en fragmentos grandes sin llevarse la clara.