Jesús Sánchez y mejillones en lata

Jesús Sánchez y mejillones en lata CG

Gastronomía

Jesús Sánchez, cocinero: "Los mejillones en lata no mejoran con curry, sino con un poco de vino blanco"

Una receta con un producto sencillo que esconde el truco clave del chef para potenciar todo su sabor

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Los mejillones en lata se han consolidado como una opción práctica, económica y versátil dentro de la gastronomía española. Su facilidad de uso y su sabor intenso los convierten en un recurso habitual tanto en aperitivos como en elaboraciones más sofisticadas.

Además, no solo destacan por su sabor. Diferentes estudios señalan que son una fuente importante de proteínas, hierro y vitamina B12, nutrientes clave para el organismo.

Un ingrediente con mucho recorrido

En cocina, estos moluscos permiten múltiples combinaciones. Desde recetas tradicionales hasta propuestas más creativas, su textura firme y sabor marino los convierten en un ingrediente muy agradecido.

Incluso en conserva, mantienen gran parte de sus propiedades. Expertos coinciden en que los mejillones en lata conservan minerales esenciales y ácidos grasos omega-3, beneficiosos para la salud cardiovascular.

La clave está en el tratamiento

Sin embargo, no todo vale a la hora de cocinarlos. El chef Jesús Sánchez, referente de la alta cocina española, insiste en que el tratamiento del producto es determinante para marcar la diferencia.

Su recomendación es clara: no cocerlos en agua. En su lugar, propone abrirlos con una pequeña cantidad de vino, concretamente unos 30 mililitros, para potenciar su sabor sin diluirlo.

Un giro inesperado

A partir de esta base, el cocinero plantea una elaboración distinta. Su propuesta combina los mejillones con una salsa de tomate y queso picón, logrando un contraste potente, pero equilibrado.

El resultado es un plato que mezcla la frescura del mar con la intensidad del queso, creando una experiencia gastronómica más compleja. Según el propio chef, se trata de una receta 'irresistible' que invita a repetir.

Más que un simple aperitivo

Este tipo de elaboraciones demuestra que un producto humilde puede transformarse en algo mucho más elaborado. Los mejillones en conserva, habituales en despensas, pueden convertirse en un plato protagonista con pocos ingredientes.

Además, su perfil nutricional refuerza su atractivo. Son ricos en selenio, fósforo y zinc, minerales esenciales que contribuyen al correcto funcionamiento del sistema inmunológico.

Mejillones en lata

Mejillones en lata CANVA

Equilibrio y moderación

Aun así, conviene tener en cuenta algunos matices. Las versiones en escabeche pueden contener más sodio y grasas, por lo que se recomienda un consumo moderado dentro de una dieta equilibrada. Elegir productos de calidad y controlar las cantidades es clave para disfrutar de sus beneficios sin inconvenientes.

La propuesta de Jesús Sánchez demuestra que la cocina no siempre requiere técnicas complejas. A veces, basta con respetar el producto y aplicar pequeños trucos para transformar lo cotidiano en algo especial.

Así, los mejillones de lata dejan de ser un simple recurso rápido para convertirse en una experiencia gastronómica completa, donde tradición e innovación se dan la mano en cada bocado.

Receta de los mejillones

Esta es la receta de los mejillones en salsa de tomate y queso picón de Jesús Sánchez.

Mejillones frescos

1 cebolla

2 dientes de ajo

1 tomate (para rallar)

1 hoja de laurel

1 cayena

Vino blanco

Tomate frito (1 cucharada aprox.)

Queso picón

Aceite de oliva

Perejil fresco

Agua (para abrir los mejillones)

Preparar el aceite: calienta aceite en una sartén con la cayena y los ajos para aromatizarlo. Hacer el sofrito: añade la cebolla picada fina y sofríe hasta que esté dorada. Incorpora la hoja de laurel.

Añadir el tomate: agrega el tomate rallado y cocina a fuego lento hasta que espese y concentre sabor. Abrir los mejillones: pon los mejillones al vapor con un poco de agua y fuego fuerte hasta que se abran. Reserva parte del caldo.

Enriquecer la salsa: añade a la sartén un chorrito de vino blanco, una cucharada de tomate frito y un poco del caldo de los mejillones. Incorporar el queso picón: añade queso picón rallado a la salsa y mezcla hasta que quede cremosa.

Montar el plato: coloca los mejillones en sus conchas y vierte la salsa por encima. Toque final: espolvorea más queso picón rallado y perejil fresco antes de servir.