Dani García y croquetas

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Gastronomía

Dani García, cocinero: "Las croquetas de jamón y huevo cocido no se rebozan con harina, sino con pan rallado"

Un clásico popular que mezcla historia, técnica y sabor sin perder su esencia de la mano de un gran chef

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Las croquetas forman parte del imaginario gastronómico español. Pocas elaboraciones logran ese equilibrio entre sencillez y técnica, entre cocina doméstica y alta gastronomía. Su presencia es constante, desde bares hasta restaurantes de prestigio.

Este bocado destaca por su textura dual, crujiente por fuera y cremosa por dentro. Esa combinación ha convertido a la croqueta en un icono reconocible, capaz de adaptarse a cualquier contexto sin perder identidad.

Origen y evolución

Aunque hoy se perciben como propias, las croquetas tienen un origen francés. Las primeras referencias aparecen en recetarios del siglo XVII, antes de evolucionar hacia la versión actual con bechamel.

Con el tiempo, esta receta cruzó fronteras y encontró en España un terreno fértil. Aquí se transformó en una receta de aprovechamiento, ligada a restos de cocidos o asados que se convertían en un plato nuevo.

Croquetas

Croquetas CANVA

La clave está dentro

El corazón de la croqueta es la bechamel, una salsa que aporta estructura y cremosidad. Su función no es solo unir ingredientes, sino definir la experiencia final del bocado.

A partir de esa base, las posibilidades son casi infinitas. Jamón, pollo o pescado son los rellenos más habituales, aunque cada cocina introduce variaciones según producto y tradición.

De cocina humilde a símbolo

Lo que nació como una solución práctica se ha convertido en un símbolo gastronómico. La croqueta refleja una idea esencial: aprovechar, transformar y mejorar un ingrediente previo.

En la actualidad, incluso la alta cocina ha reinterpretado esta receta. Se experimenta con texturas, intensidades y técnicas, pero siempre respetando su esencia reconocible.

Un clásico que no se agota

La vigencia de la croqueta se explica por su capacidad de adaptación. Puede ser tradicional o innovadora, sencilla o sofisticada, pero sigue funcionando como un lenguaje común entre generaciones.

En un contexto gastronómico cambiante, pocos platos mantienen ese vínculo emocional. Las croquetas no solo se comen: se recuerdan, se comparan y se discuten. Y ahí reside su verdadera fuerza.

Receta croquetas

Dani García, que también consiguió tres estrellas Michelin antes de dejarlo todo y ha tenido su propio programa de cocina en TVE, las hace de jamón y huevo cocido. La particularidad es que él no les pone harina a la hora de rebozarlas por recomendación del chef Francis Paniego quien, según él, hace las mejores croquetas del mundo.

Ingredientes:

200 gramos de jamón

110 gramos de harina

50 gramos de mantequilla

2 huevos duros

300 gramos de caldo de pollo o jamón

700 gramos de leche

Aceite de oliva virgen extra

Huevo batido

Pan rallado

Sal

Pon la mantequilla a calentar en una sartén junto con el jamón para que suelte su grasita y añade la harina. Cocínala lentamente durante 8 minutos. En la misma sartén, añade el caldo y la leche. Si solo tienes leche utiliza un litro. Remueve bien durante 25 minutos para que no queden grumos. Rectifica el punto de sal.

Embadurna un recipiente con mantequilla. Fuera del fuego, añade el huevo duro a la masa y pásala a ese recipiente para enfriarla. Añade mantequilla también por arriba para que no se forme costra.

Forma las croquetas con las manos embadurnadas en aceite y pásalas primero por huevo batido y después por dos tipos diferentes de pan rallado, uno más fino y otro más grueso. Refrigera.

Fríe las croquetas por tandas en una buena cantidad de aceite de oliva virgen extra 0.4 y disponlas en un plato con papel absorbente para retirar el exceso de aceite.