Jordi Cruz y mayonesa

Jordi Cruz y mayonesa CG

Gastronomía

Jordi Cruz, chef: "Para que la mayonesa no se corte, hay que añadir un poco de agua y volver a emulsionar"

El cocinero explica que preparar una casera es un proceso simple, pero requiere exactitud en las proporciones y en la técnica

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Cuando una mayonesa se corta, cunde el pánico en la cocina. La textura se vuelve grumosa, el aceite se separa y muchos optan por tirarla y empezar de nuevo.

Sin embargo, existe una solución rápida y eficaz que evita desperdiciar ingredientes. El chef Jordi Cruz comparte un truco sencillo para recuperar una mahonesa cortada en apenas unos minutos: añadir un pequeño chorrito de agua y volver a emulsionar.

Mayonesa casera

El cocinero explica que preparar una mayonesa casera es un proceso simple, pero requiere exactitud en las proporciones y en la técnica. Para la receta tradicional recomienda utilizar 200 mililitros de aceite suave --de girasol o de oliva de sabor ligero--, un huevo, entre 4 y 5 gramos de sal y, opcionalmente, unos 15 mililitros de vinagre o zumo de limón.

Además, subraya la importancia de emplear un brazo triturador completamente limpio para garantizar una emulsión estable.

La técnica es determinante para lograr una salsa cremosa y homogénea. El cabezal de la batidora debe colocarse en el fondo del recipiente, procurando que no quede aire en su interior. Una vez activada, la batidora debe mantenerse firme y moverse de forma lenta y constante.

El objetivo es permitir que la emulsión se forme desde la base hacia la superficie, evitando levantar el brazo antes de tiempo.

Problemas en la técnica

Los problemas aparecen cuando se modifican las cantidades o se interrumpe el proceso prematuramente. Por ejemplo, si se añade más aceite del debido sin aumentar la proporción de huevo, la mezcla puede romperse al batirla. En ese momento, la emulsión pierde estabilidad y la mayonesa adquiere un aspecto separado y poco apetecible.

Lejos de considerarlo un desastre, Jordi Cruz propone una solución práctica para salvar la salsa. Si la mahonesa se ha cortado, basta con trasladarla a un recipiente limpio, incorporar unos 15 mililitros de agua y repetir el procedimiento desde el inicio. Es fundamental introducir el cabezal evitando que entre aire, inclinándolo ligeramente hasta que aparezcan un par de burbujas.

A continuación, hay que trabajar la mezcla con suavidad y paciencia, igual que en la elaboración original. De forma progresiva, el huevo y el aceite volverán a integrarse y la salsa recuperará su textura cremosa. El agua actúa como elemento estabilizador, facilitando que la emulsión se rehaga y devolviendo a la mayonesa su consistencia perfecta.

Propiedades del aceite de oliva

El consumo habitual de aceite de oliva, especialmente virgen extra, se asocia con una mejora de la salud cardiovascular gracias a su alto contenido en ácido oleico, una grasa monoinsaturada que ayuda a mantener niveles normales de colesterol LDL cuando sustituye a grasas saturadas.

Además, aporta antioxidantes naturales como la vitamina E y compuestos fenólicos que contribuyen a proteger las células frente al daño oxidativo y a reducir la inflamación, factores clave en la prevención de enfermedades crónicas.

Incorporar aceite de oliva en el marco de una dieta equilibrada, como la mediterránea, también se relaciona con un mejor control de la presión arterial y una menor incidencia de eventos cardiovasculares. Sus componentes bioactivos favorecen una buena función vascular y pueden tener efectos positivos sobre el metabolismo. Aunque es un alimento calórico y debe consumirse con moderación, su perfil lipídico y su riqueza en compuestos antioxidantes lo convierten en una de las grasas más recomendadas desde el punto de vista nutricional.