Pablo Ojeda y varios platos de comida

Pablo Ojeda y varios platos de comida CG

Gastronomía

Pablo Ojeda, nutricionista: "Si se te hincha la barriga después de comer, el problema no es lo que comes, sino cómo lo comes"

El concepto clave es la llamada "comida consciente", una estrategia basada en prestar atención plena al acto de comer

Otras noticias: Es oficial: las tartas de queso por 99 céntimos llegan al centro de Girona

Llegir en Català
Publicada

Noticias relacionadas

Pablo Ojeda es un nutricionista y dietista español nacido en Sevilla, conocido por su presencia en los medios de comunicación y por su labor como divulgador sobre nutrición y hábitos saludables. Licenciado y con una formación sólida que incluye un máster en coaching nutricional y psiconeuroinmunología clínica, así como especialización en obesidad y trastornos de la conducta alimentaria, también es miembro de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad.

Además de su trabajo clínico, dirige el centro de psiconutrición Vitamina Psicología y Nutrición, desde donde aborda tanto aspectos fisiológicos como psicológicos de la alimentación. Siempre con un enfoque integrador y práctico que busca hacer accesible la nutrición saludable a un público amplio.

Proyección televisiva

Su proyección pública ha crecido, en los últimos años, gracias a su actividad en televisión y redes sociales, donde se ha convertido en una voz habitual para explicar conceptos nutricionales y desmontar mitos comunes.

Además, colabora en programas como Más vale tarde en La Sexta y otros espacios de salud y bienestar, donde combina consejos prácticos con explicaciones basadas en evidencia. Aborda desde errores habituales en la alimentación hasta estrategias para mejorar la relación con la comida y promover hábitos sostenibles. 

Pesadez abdominal

La sensación de pesadez e hinchazón abdominal tras las comidas es uno de los trastornos digestivos más habituales en la población. Aunque suele asociarse a dietas ricas en grasas y carbohidratos refinados, lo cierto es que también afecta a personas que mantienen una alimentación equilibrada.

Este malestar, que a menudo se acompaña de gases, distensión abdominal e incluso antojos de alimentos dulces poco después de comer, puede tener su origen no solo en los alimentos que se consumen, sino en la manera en que se ingieren.

Consejos de Pablo Ojeda

El nutricionista Pablo Ojeda, reconocido divulgador en el ámbito de la alimentación saludable y con amplia presencia en redes sociales, ha abordado esta cuestión en uno de sus vídeos informativos.

Según explica, muchas personas experimentan hinchazón abdominal y, al poco tiempo, una necesidad casi urgente de consumir algo dulce. En estos casos, advierte, el problema podría no estar relacionado directamente con el tipo de comida, sino con la velocidad y la forma en que se come.

El concepto clave es la llamada "comida consciente", una estrategia basada en prestar atención plena al acto de comer.

Comer sin prisas

En consulta, Ojeda observa con frecuencia a pacientes que siguen pautas nutricionales adecuadas, pero comen con prisas: apenas mastican y terminan sintiéndose inflamados, con hambre residual y cierta sensación de culpa.

Desde el punto de vista fisiológico, cuando se come demasiado rápido el cerebro no recibe a tiempo la señal de que el estómago se está llenando, ya que la liberación de las hormonas responsables de la saciedad se produce con retraso.

Como consecuencia, la persona continúa comiendo más allá de sus necesidades reales. Aproximadamente veinte minutos después, aparece la distensión abdominal, la pesadez y, en algunos casos, malestar digestivo acompañado de ansiedad.

La explicación tiene que ver con el inicio mismo de la digestión: la masticación. Este proceso activa la producción de saliva, estimula el nervio vago y envía al cerebro el mensaje de que la ingesta ha comenzado, facilitando así una respuesta adecuada del sistema digestivo.

Masticar más

Diversos estudios respaldan esta teoría. Incrementar el número de masticaciones por cada bocado se asocia con una menor ingesta calórica total, mayor sensación de saciedad y una mejor respuesta de la glucosa tras las comidas, sin que ello implique un aumento posterior del hambre.

En otras palabras, masticar más no significa restringir la comida de forma forzada, sino permitir que el cuerpo reconozca correctamente cuándo está satisfecho. Para quienes sufren hinchazón después de comer o ansiedad a media tarde, adoptar el hábito de masticar lentamente puede convertirse en una medida sencilla pero eficaz para mejorar la digestión y el bienestar general.