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Nos encanta comprar productos en una pastelería porque cada visita es una pequeña celebración de los sentidos.  El aroma a mantequilla y azúcar recién horneadas nos envuelve desde la puerta; las vitrinas llenas de tartas brillantes, hojaldres crujientes y bollería esponjosa nos invitan a probar algo nuevo.

Y cada bocado combina texturas y sabores que reconfortan y sorprenden a la vez. Disfrutamos elegir con calma, descubrir especialidades artesanas, compartir dulces en reuniones o regalarnos un capricho después de un día largo. Comprar en la pastelería no es solo adquirir un producto, sino vivir una experiencia cálida, cercana y deliciosa que siempre deja ganas de volver.

La pastelería de Vilanova

La Pastisseria Blanch es una pastelería tradicional situada en Vilanova i la Geltrú (Barcelona), abierta desde 1958, fundada por el matrimonio Jaume Blanch Soler y Mercè Ventosa Solà.

Desde sus inicios, ha mantenido una filosofía centrada en el buen hacer artesanal, la honestidad, la creatividad y la innovación. Esto se refleja en su lema "Mestre pastisser i artesà del dolç", grabado en los propios escaparates del local para subrayar su compromiso con productos de calidad y atención al detalle.

Mousse de mango INSTAGRAM PASTISSERIA BLANCH

Productos artesanos

En esta pastelería elaboran una amplia variedad de productos dulces y salados pensados tanto para el consumo diario como para celebraciones y eventos especiales.

En el ámbito de la repostería dulce, preparan pasteles clásicos con acabados más atractivos y personalizables, con opciones que incorporan fondant, decoraciones con glaseado y diseños hechos a medida. Especialmente pensados para tartas infantiles y de boda que pueden confeccionarse según la idea del cliente.

También, trabajan galletas decoradas con glasa y fotografías, piruletas de chocolate blanco o negro personalizadas, y figuras de mazapán originales.

Además, cuentan con opciones culinarias saladas como milhojas de escalivada, piruletas de foie, croissants rellenos y otros aperitivos para acompañar cafés o momentos de picoteo.

Piruletas de chocolate PASTISSERIA BLANCH

La Merengada

Un hecho relevante en la historia de la pastelería es la creación de 'La Merengada', una tradición vinculada al Carnaval de Vilanova i la Geltrú. Nació de manera fortuita en 1972 cuando Jaume Blanch preparó un merengue gigante como reclamo publicitario.

Ese gesto terminó convirtiéndose en una fiesta intergeneracional que cada Dijous Gras (Jueves Lardero) inunda las calles de merengue en una celebración colectiva que ya forma parte del patrimonio festivo local.

A lo largo de los años, se ha consolidado como un referente en la ciudad por la calidad de sus productos artesanales y la cuidada presentación. Algo que resaltan diversas opiniones de clientes que valoran positivamente sus tartas, nata y cremas, aunque algunos apuntan a que la atención al cliente puede resultar reservada.

De un postre, un merengue

El merengue gusta tanto por una combinación de factores físico-químicos y sensoriales bien documentados.

Se elabora a partir de claras de huevo batidas, cuyas proteínas se desnaturalizan e incorporan aire formando una espuma estable. El azúcar actúa como estabilizante al retrasar la coagulación y reforzar la estructura. Al hornearse, el agua se evapora y se genera una matriz seca y ligera que proporciona una textura crujiente por fuera. Y, según la técnica (francés, italiano o suizo) es más tierna o cremosa por dentro.

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