Un simple bocado puede activar recuerdos dormidos: el olor de un guiso que se hacía en casa, el sabor de unas galletas recién horneadas o la textura de un plato sencillo que comíamos después del colegio.
No es solo hambre lo que buscamos, sino la sensación de refugio, de tiempo lento y de seguridad que asociamos a esos momentos. La comida se convierte así en un puente directo hacia una etapa en la que todo parecía más simple y familiar.
Por eso, muchas veces preferimos sabores conocidos antes que propuestas nuevas o sofisticadas. Es una forma de reconectar con quienes fuimos y con las personas que nos cuidaron, cocinaron y compartieron la mesa con nosotros.
Comer esos platos es casi un acto emocional: nos calma, nos reconforta y nos hace sentir en casa, incluso cuando estamos lejos de ella. En cada receta heredada o repetida hay una pequeña historia personal que seguimos contando, bocado a bocado.
El postre de Raül Balam
Raül Balam explica que hay un postre que le despierta recuerdos de su niñez y que le gusta hacer, especialmente, cuando va a pasar unos días en casa o cuando necesita animarse. Es un bizcocho de chocolate con nueces, el mismo con el que su madre, Carme Ruscalleda, lo esperaba los viernes al regresar del internado de la Garrotxa donde estudió durante años.
Él lo cuenta así: "Me acuerdo de estirarme en la alfombra delante de la tele e ir arrancando trocitos para llevármelos a la boca. Eso era la felicidad".
La receta del bizcocho
Esta es la receta del bizcocho de chocolate con nueces. Ingredientes:
- 4 huevos.
- 175 gr. de azúcar.
- 200 gr. de harina.
- 16 gr. de levadura.
- 100 gr. de mantequilla.
- 125 gr. de cobertura de chocolate sin leche (rallada).
- 150 gr. de nueces peladas y troceadas.
- 1 plátano.
Bizcocho de chocolate y nueces
Poner mantequilla y enharinar un molde alargado de 30 cm. tipo cake y reservar. Fundir al baño maría la mantequilla y el chocolate y reservar. Con el batidor de varillas eléctrico montar los huevos y el azúcar de modo que quede muy espumoso. Delicadamente, incorporar la harina y la levadura química, pasadas por el tamiz. Añadir la mantequilla y el chocolate deshecho.
Incorporar las nueces y el plátano a dados aplastados, ligeramente, con la ayuda de un tenedor. Verterlo dentro del molde con la mantequilla y alisar la superficie con la mezcla de modo que quede muy plana.
Introducirlo en el horno bien caliente, a 160 °c y hornear durante 45 minutos. Ir pinchando con una brocheta y, cuando salga limpia la cocción, habrá finalizado.
Propiedades de las nueces
Las nueces destacan por tener un perfil nutricional denso y equilibrado, con una proporción importante de grasas saludables, especialmente, ácidos grasos poliinsaturados como el omega-3 de origen vegetal (ácido alfa-linolénico).
Es poco común entre los frutos secos y se asocia con beneficios cardiovasculares y efectos antiinflamatorios cuando se incluyen en una dieta equilibrada. También, aportan proteínas de origen vegetal, fibra dietética y muy pocos carbohidratos, lo que las convierte en un alimento energético que favorece la sensación de saciedad y puede encajar bien en patrones dietéticos saludables.
Además de los macronutrientes, las nueces contienen vitaminas y minerales esenciales como folato (vitamina B9), vitamina B6, magnesio, fósforo, cobre y manganeso, así como compuestos bioactivos como polifenoles y otros antioxidantes concentrados en su piel.
Otros nutrientes
Estos micronutrientes y fitoquímicos contribuyen a múltiples funciones biológicas, desde la producción de energía hasta la protección celular frente al estrés oxidativo.
Desde la perspectiva de la salud, la evidencia científica indica que el consumo regular de nueces puede tener efectos positivos sobre la salud del corazón, favoreciendo niveles saludables de colesterol. Esto mejora los marcadores de inflamación; así como posibles beneficios en la función cerebral y la regulación metabólica --como una respuesta más estable de la glucosa en sangre--.
Nueces
