La XVIII edición del Premio Internacional BIOLMIEL, celebrada recientemente en la ciudad italiana de Bari, ha vuelto a situar a Cataluña en el mapa mundial de la miel ecológica. En este reconocido certamen, Mel Muria, empresa especializada en apicultura ecológica con sede en El Perelló, ha logrado dos medallas de oro y una de plata, consolidándose como una de las firmas más destacadas del sector.
Este concurso internacional distingue, cada año, las mejores mieles orgánicas mediante un proceso de selección especialmente riguroso. Las muestras son sometidas a análisis fisicoquímicos en el Laboratorio CREAA-AA de Bolonia y a posteriores evaluaciones organolépticas realizadas por el Jurado Internacional BIOLMIEL, integrado por diez expertos acreditados en análisis sensorial de la miel y presidido por Gian Luigi Marcazzan.
El ganador
Los galardones de oro han recaído en la biomiel de alta montaña y en la biomiel de tomillo elaboradas por Mel Muria. A estos reconocimientos se suma una medalla de plata obtenida por su biomiel de naranjo, completando una destacada actuación en esta edición.
"Este reconocimiento supone un orgullo inmenso y un premio al esfuerzo acumulado durante generaciones. Reafirma nuestra apuesta por una apicultura ecológica, vinculada al territorio y plenamente respetuosa con el entorno natural", explica Rafel Muria, miembro de la quinta generación familiar al frente de la compañía, en una entrevista a El Diari de Tarragona.
En el certamen participaron 63 apicultores procedentes de nueve países --Argelia, Croacia, Alemania, Grecia, Italia, Lituania, Eslovenia, Eslovaquia y España-- que presentaron un total de 228 muestras en las categorías monofloral y polifloral. Esta empresa concursó con tres propuestas, todas ellas premiadas, reforzando su prestigio internacional y su compromiso con la excelencia en la producción de miel ecológica.
Rafel Muria ha subrayado la implicación del equipo humano de la empresa, destacando que los premios reconocen el trabajo de profesionales alineados con los valores del proyecto y capaces de elaborar mieles de alta calidad y carácter propio.
Tipos de miel
La miel de alta montaña es la recogida por las abejas en los terrenos donde dominan las flores de montaña, en altura superiores a los 1000 metros, con dominio de floraciones silvestres. Esta es de un color ámbar, más o menos oscuro, su aroma es intenso y persistente (parecido a un bosque en otoño) y tiene un gusto pronunciado.
Y la miel de tomillo es la recogida por las abejas en los terrenos donde domina la flor de tomillo. También, es de un color ámbar oscuro y su aroma es intenso y peculiar.
Sus métodos de trabajo son los mismos de hace cinco generaciones, y la miel tiene el proceso natural de cristalización, ya que siguen la tradición de sus antepasados evitando calentar la miel al baño maría.
Propiedades de la miel
Desde el punto de vista nutricional, la miel es un alimento natural de alto valor energético gracias a su elevado contenido en azúcares simples, principalmente, fructosa y glucosa, que el organismo asimila con rapidez. También aporta pequeñas cantidades de vitaminas del grupo B y vitamina C, además de minerales como potasio, calcio, fósforo, magnesio y hierro. Aunque estos micronutrientes están presentes en proporciones moderadas, contribuyen a reforzar su perfil nutricional como edulcorante natural frente al azúcar refinado.
Destacan las propiedades antioxidantes de la miel, relacionadas con la presencia de compuestos fenólicos y flavonoides, que ayudan a proteger las células frente al daño oxidativo. A ello se suman sus efectos antibacterianos y antimicrobianos, derivados de su baja actividad de agua, su acidez y determinados componentes naturales. Por estas características, la miel ha sido utilizada para aliviar la tos, calmar la irritación de garganta y favorecer la cicatrización, siempre como parte de una alimentación equilibrada.
