Pol Gibert, secretario general de Empresa y Trabajo
Golpe de efecto de Cataluña en un año en el que la F1 no recalará en la región. El Govern ha trabajado con discreción y tino para atraer otra prueba de gran calado que será del agrado de los aficionados al motor: una carrera IndyCar Series, la mayor categoría de monoplazas de Estados Unidos.
Esta prueba no solo significa que los bólidos de la serie más elevada de EEUU aterrizarán en Montmeló (Barcelona), sino que todo su entourage —que en América del Norte ha resultado en un clúster automovilístico de primer orden centrado en Indianápolis— parará a pocos kilómetros de la Ciudad Condal.
Se trata de una excelente noticia para el trazado catalán, que mira al futuro con optimismo. No en vano, el acuerdo es multianual: esto es, una primera entrega tendrá lugar en 2027, pero podrá haber más. La cita formará parte del calendario oficial de la competición, por lo que la capital catalana se posiciona de forma destacada en el programa.
Negro sobre blanco, un nuevo producto para el Circuit de Barcelona-Catalunya, que ayudará a relanzar no solo su operativa, sino también su imagen y reputación. Y, en ocasiones como esta, se impone reconocer el trabajo del equipo del conseller de Empresa y Trabajo, Miquel Sàmper, y del secretario general del departamento, el vallesano Pol Gibert.
Gibert conoce bien la importancia del Circuit en la economía de los dos vallesos. Y ha cumplido con creces.