Pila verde para Sílvia Catà
A menudo, el éxito de un dispositivo policial no se mide por lo que ocurre, sino, precisamente, por lo que consigue evitar.
La respuesta de los Mossos d'Esquadra durante unas jornadas de celebración de la Diada de Cataluña marcadas por la división del nacionalismo son ejemplo de ello.
El choque de dos movilizaciones antagónicas, con cientos de simpatizantes de Aliança Catalana frente a una izquierda antifascista, dibujaba un escenario de alto riesgo ante el que la policía catalana ha actuado con planificación y contención.
El dispositivo policial ha blindado accesos, ha establecido líneas de separación y ha reaccionado con medida cuando algunos manifestantes han intentado rebasarlas.
Los Mossos han actuado con una idea fundamental: firmeza sin descontrol. No se trataba de impedir la protesta, sino de garantizar que pudiera desarrollarse sin convertirse en una batalla campal.