Imma Solé, subdirectora de Protecció Civil de la Generalitat Europa Press
En tiempos en los que los ciudadanos se ven con demasiada frecuencia desamparados por las Administraciones en el contexto de desastres naturales o serias inclemencias meteorológicas, es doblemente loable la labor que ha llevado a cabo Protección Civil de la Generalitat de Cataluña durante todo el verano. El último episodio se ha dado en las últimas horas, con el temporal de lluvia que ha azotado buena parte de la provincia de Tarragona, con el foco en Terres de l’Ebre.
La rápida actuación del departamento ha sido una vez más clave para evitar males mayores. Aunque cabe lamentar que algunas personas hayan resultado heridas, la labor de Protección Civil ha sido un ejemplo de agilidad y diligencia. Todo ello, en un contexto complicado debido a que la información que se tenía disponible por parte de la Agencia Estatal de Meteorología no permitía prever el montaje del dispositivo más adecuado para este tipo de situaciones.
A lo largo del verano, la activación de la alerta Inuncat ha demostrado una eficiencia más que notable. También cabe poner en valor la labor de Inma Solé, subdirectora de Coordinación y Gestión de Emergencias de Protección Civil de la Generalitat. En su labor de portavoz, no ha esquivado en ningún momento dar la cara y ofrecer tanto las explicaciones oportunas como las recomendaciones a los ciudadanos acerca del comportamiento que debían adoptar en cada caso.
En este tipo de situaciones, resulta esencial conocer de primera mano el terreno por donde se pisa. Es el caso de Solé y el resto de responsables del departamento, a los que cabe felicitar por una labor que, además, resulta en muchos casos desconocida para el gran público, especialmente en el tan necesario campo de la prevención.