Hani Chemaitelly, el embajador del Líbano en España
No lleva ni un año al frente de la legación diplomática en Madrid, pero al nuevo embajador libanés no le ha temblado el pulso para destituir de forma fulminante a su cónsul honorario en Barcelona, Jorge S. Zahr. Las discrepancias acumuladas sobre la gestión del empresario, su progresivo desapego de la intensa vida consular de la capital catalana y las críticas internas sobre su desempeño han precipitado una decisión drástica.
El cese ha dejado al Estado de Oriente Próximo sin interlocutor oficial en la capital catalana y sin un sustituto designado por el momento.
A la espera de que la Embajada aclare los siguientes pasos y proponga un nuevo relevo, la consecuencia directa es la vacante en la representación de los más de mil libaneses residentes en Cataluña. Un vacío institucional que llega, además, en un momento de especial complejidad geopolítica en la región y que obligará a Chemaitelly a acelerar los trámites para normalizar el servicio consular.