Pila roja para Francesc de Dalmases
Cuando el propio Gobierno concede un indulto parcial que beneficia de forma inequívoca a Laura Borràs, lo esperable habría sido un mínimo de decoro. Sin embargo, Francesc de Dalmases ha preferido desplegar un espectáculo de contorsionismo político para no renunciar a la tesis de la persecución judicial y el lawfare.
En un extenso mensaje en X —donde ni siquiera concede la mayúscula que le corresponde a "españa"—, el diputado de Junts califica de "coherencia magistral" la postura de la expresidenta del Parlament. Ignorando deliberadamente la condena por prevaricación y falsedad al fraccionar contratos públicos para un amigo en la Institució de les Lletres Catalanes, Dalmases reviste el caso de épica patriótica y sostiene que esta "victoria" no debe nada a ninguna decisión española.
Resulta llamativo que dos dirigentes venidos a menos —un diputado que dimitió como vicepresidente del partido salpicado por sus intimidaciones a periodistas y una política inhabilitada para la función pública— pretendan impartir lecciones. Negar que la clemencia procede del mismo Estado al que denigran firma un enésimo ejercicio de pirueta ideológica donde el relato siempre pretende prevalecer sobre la realidad.