Ruth Díaz, directora general de Amazon para España y Portugal
Amazon vuelve a ponerse en el foco de las críticas por retrasos en los pedidos en España. A pesar de que la multinacional estadounidense ha construido gran parte de su marca sobre "la rapidez de su red logística" y la promesa de envíos en tiempo récord para sus clientes Prime, la realidad parece ser otra.
Numerosos consumidores denuncian en internet que las entregas son aplazadas varias veces y que la información que obtienen sobre el estado de los envíos resulta insuficiente.
También aseguran haber recibido avisos de intentos de reparto que, según sostienen a Consumidor Global, nunca llegaron a producirse. A ello se suman las dificultades para obtener explicaciones, tanto por parte de Amazon como de las empresas de transporte encargadas del reparto.
En este contexto, algunos consumidores consideran que la calidad de los servicios de la compañía, dirigida en España y Portugal por Ruth Díaz, se ha deteriorado en los últimos meses.
La OCU sostiene que los retrasos y las entregas fallidas continúan siendo algunas de las incidencias más habituales en las compras por internet. En este contexto, las críticas no se limitan al incumplimiento de los plazos de entrega, sino también a la falta de transparencia durante el proceso.