Un montaje con una imagen de Mariano Rajoy de fondo
¿Está el PP a sueldo del PSOE?
Pese a su paulatino hundimiento, el PSOE aún cuenta con apoyos importantes en nuestro país. Y no me refiero a los sanchistas de pro que consideran al señor presidente el último bastión frente al fascismo, sino al principal partido de la oposición, cuyas meteduras de pata y salidas de pata de banco salen siempre en ayuda del gobierno cada vez que éste está necesitado de ella porque acaban de detener a otro ministro, subsecretario, alcalde o subsecretarillo por mangante.
La manera más habitual del PP para echarle una mano al PSOE consiste en campanudas declaraciones de sus máximos responsables con las que siempre les sale el tiro por la culata. Recordemos la oportuna alocución de Núñez Feijoo sobre el problema del absentismo laboral en España, que comparó con un cáncer y convirtió en vagos de solemnidad a todos los ciudadanos de baja por alguna desgracia o enfermedad. ¿Se puede ser más torpe? Se le echó encima todo el mundo, claro está. Y no porque no haya entre nosotros jetas que se inventan cualquier cosa para no ir a currar, sino porque no se puede meter a todo el mundo en el mismo saco y llegar a la conclusión de que somos un país de holgazanes.
Si Núñez Feijoo flojea en las meteduras de pata, siempre cuenta con alguien para echarle una mano, y ese alguien suele ser el expresidente Mariano Rajoy, con su peculiar sentido del humor, que tanto les cuesta de entender a muchos de nuestros conciudadanos. Recordarán ustedes (o no), que el verano pasado, Mariano dijo que las vacaciones están sobrevaloradas. Era una de sus bromas de humor inglés. Pero en un país en el que un elevado número de sus ciudadanos no puede permitirse ni una semana de vacaciones al año, la cosa se parecía mucho a la proverbial mención de la soga en casa del ahorcado.
Hace unos días, aprovechando que estaba en marcha el Mundial de fútbol, Súper Mariano le echó un vistazo a la selección francesa y, tras observar que aquello estaba trufado de negros, dijo: "Gran selección francesa, pero sin franceses". Sin pararse a pensar en que igual todos esos presuntos africanos habían nacido en Francia y eran ciudadanos franceses de pleno derecho.
Evidentemente, el progresismo se le echó encima, acusándolo de racista, pero yo creo que Mariano no es tanto racista como rancio y metepatas profesional. ¿A quién se le ocurre decir algo así? Seguro que hay progresistas que piensan lo mismo, pero nadie les pillará en semejante renuncio, propio de reaccionarios de toda la vida de Dios. Lo de Mariano me recuerda una frase inmortal de mi progenitor, el coronel: "No sabía yo que había negros maricones".
Con esta oposición, no es de extrañar que algunos ciudadanos inasequibles al desaliento piensen en votar el PSOE en las próximas elecciones. Si es que llegan algún día.