Jordi Bachs, hasta ahora director general de la Fundación Privada Sant Pau, en la Academia de Doctores
Malas noticias en Sant Pau. La Fundación Privada de la que penden el hospital y el recinto modernista de Barcelona ha despedido fulminantemente al director general, Jordi Bachs. Y lo ha hecho dos meses antes de que que cumpla la edad de jubilación.
El movimiento, que la entidad social no ha explicado —se ha limitado a confirmarlo en un vago comunicado—, la pone en mala situación. Porque nadie narra el porqué del despido de un profesional consolidado.
No se conocen ni el sustituto ni las razones del adiós del consejero delegado. Atrás queda una Fundación que tiene las cuentas saneadísimas, pero descabezada.
Para más inri, la agrupación, participada por el Arzobispado, el Ayuntamiento de Barcelona y la Generalitat de Cataluña, está sumida en una guerra política soterrada. El gerente del hospital, Adrià Comella, quiere ejercer control del hólding. Pero nadie olvida su cercanía a ERC. Ello, en un contexto en el que la Fundación ha estado históricamente vinculada a Junts.
Mal día para Sant Pau, el hospital más antiguo de España.