La portavoz de Junts en el Congreso, Miriam Nogueras Europa Press
La portavoz de Junts en Madrid, Míriam Nogueras, tuvo una nueva ocurrencia este miércoles, festivo en Cataluña por la Diada de Sant Joan, pero sin fuego ni petardos en Madrid más allá de los que acostumbran a haber en el Congreso de los Diputados, donde ayer Pedro Sánchez compareció para dar explicaciones de la corrupción de su Gobierno y su entorno.
La diputada, que paralelamente decidió pasar al ataque contra un Gabriel Rufián que lleva toda la legislatura pinchándola, instó al presidente a dimitir y, como ocurrió el lunes en el Reino Unido con el primer ministro Keir Starmer, propuso que la misma mayoría parlamentaria que permitió su investidura en 2023 vote a un nuevo jefe de Gobierno.
Es decir, que si ponen a otro, por ejemplo Óscar Puente, Junts le hará presidente.
Esa nadie la vio venir entre un PP que suspira por unas elecciones cuanto antes y un Sánchez que, pese a todo, no tiene intención alguna de dar un paso al lado.
Él va a seguir, a presentar unos Presupuestos Generales del Estado que intentará negociar con Puigdemont en Barcelona, y a presentarse a la reelección, como pronto, a principios de 2027.
El mérito de que nadie pensara en esta alternativa, que ya ocurrió con Calvo Sotelo allá por 1981, accidentado debate de investidura incluido, hay que dárselo a Nogueras.
Pero el show de esta semana --ya es habitual que utilicen la tribuna del Congreso para que les hagan allí el caso que muchos han dejado de hacerles aquí-- no tenía más. Humo, humo y humo: la salida habitual para quien lo que esconde es que no tiene ni idea de lo que quiere hacer, ni de hacia adónde va, ni de cómo reconstruir un partido en horas muuuuy bajas.
Esto es lo que queda de Junts.
El partido que iba a "hacer la república" con un president que se fugó en un maletero a las primeras de cambio y el que preparaba el "proceso constituyente" con otro president que lo mejor que hizo fue escribir un libro sobre cómo pelaba patatas en la Casa dels Canonges durante la pandemia.
El mismo que, por cierto, luego acabó negándose a quitar una pancarta del Palau de la Generalitat, asumiendo su inutilidad, para que le echaran de una vez y poder volver a su jardín a leer poesía.
En definitiva, que el partido del mantenir la posició y el No surrender de Bruce Springsteen ya solo sirve para hacerle sugerencias al PSOE. Y de las que nunca se llevarán a cabo.
Y quien asume ese rol, constantemente sobreactuando según cuentan sus compañeros de partido, es Míriam Nogueras.
Una figura, no obstante, bien posicionada en la línea sucesoria de Junts.