La red ferroviaria de Rodalies volvió a vivir ayer otra jornada caótica con dos cortes totales de casi media hora de duración por dos averías informáticas en el centro de control de Adif, situado en la Estación de Francia de Barcelona.
El incidente se produjo, además, coincidiendo con el primer día de la visita del Papa León XIV a Cataluña, una jornada en que la movilidad por otros medios fue más compleja de lo habitual a causa de las primeras restricciones al tráfico rodado en la ciudad.
La primera caída del sistema ocurrió hacia las 12:20 horas del mediodía, causando la parada simultánea de todos los trenes de Rodalies, Regionales y Media Distancia. Tres horas después, cuando el servicio ya iba volviendo a la normalidad, otro fallo afectó a la numeración de los convoyes, dificultando así la gestión operativa; en especial, a la hora de asignar las destinaciones.
Dos fallos que el gestor ferroviario Adif ha atribuido a la multinacional alemana Siemens, como "responsable" de dar apoyo informático para garantizar el funcionamiento de los sistemas que permiten regular la circulación.
Una situación "injustificada, inadmisible, inasumible y absolutamente intolerable", como lo definió el ente dependiente del Gobierno en su comunicado. Aunque, como tal, éste tampoco debería eludir su responsabilidad en el enésimo incidente ferroviario en la red ferroviaria española en los últimos meses.
