David Camps, consejero delegado de Buff
La compañía catalana Buff refuerza su estrategia de internacionalización con la apertura de una filial en los Países Bajos, en la que ha invertido inicialmente 100.000 euros.
Esta expansión ha recibido el apoyo de Acció y una ayuda de 14.000 euros dentro del programa de multilocalización de la Generalitat.
El objetivo de la empresa, presidida por David Camps, es afianzar su presencia en el mercado del Benelux y aumentar su facturación conjunta en Países Bajos, Bélgica y Luxemburgo hasta alrededor de dos millones de euros en 2030, impulsando sobre todo su línea BUFF Safety, orientada a equipos de protección laboral.
En la actualidad, Buff opera en más de sesenta países y dispone de filiales en Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Francia, Italia, Alemania y Países Bajos. Con una plantilla de unas 330 personas, la firma cerró el ejercicio 2025-2026 con una facturación de 49,5 millones de euros, un 9% más que el año anterior.
Fundada en Igualada, donde conserva su principal centro productivo, también gestiona cinco tiendas situadas en l’Illa Diagonal, las dos terminales del aeropuerto de El Prat, Igualada y San Sebastián.