Enric Botí, delegado territorial de ONCE en Catalunya, en un acto corporativo
La ONCE ha vuelto a demostrar su arraigo social al impartir habilidades digitales a cerca de 1.400 catalanes con discapacidad. Lo ha hecho por medio de su Fundación, que se ha apoyado en Red.es para enseñar a, por ejemplo, personas con déficit visual el uso de la inteligencia artificial (IA).
En total, la entidad social ha conseguido instruir a unas 17.000 personas en toda España, de las cuales las citadas 1.400 han sido en Cataluña.
Ayer, la Fundación presentó el resultado del esfuerzo formativo en Barcelona. Y los participantes en este proyecto --llamado Esenciales, un nombre que lo dice todo-- dejaron claro que éste les ha servido de mucho.
Se trata de un paso crucial para las personas con capacidades diversas. Todo el mundo, sea cual sea su capacidad, debe entrar en la digitalización para hacerse un hueco en el mercado laboral. También las personas que, por ejemplo, no pueden ver.
Y a menudo, la carrera por crear el mejor modelo de lenguaje olvida que hay personas que necesitan que esa solución se adapte a ellos. Con un pequeño esfuerzo, también se beneficiarán de la misma, como ha dejado claro ONCE.