Toni Comín, eurodiputado de Junts
El Parlamento Europeo ha llevado a cabo una investigación interna que ha resultado demoledora para Toni Comín, eurodiputado en la pasada legislatura y pendiente de la amnistía para volver a su escaño.
La Eurocámara da credibilidad a la denuncia presentada por uno de sus asesores por presunto acoso sexual, y se ofrece a cubrir el coste de llevar el caso a la justicia ordinaria. Algo que podría ocurrir en los próximos días.
Entre los comportamientos descritos se encuentran insinuaciones sexuales continuadas, tocamientos, propuestas de tríos con otros hombres y amenazas de despido. Hechos que Comín niega, pero que Junts, especialmente su presidente Carles Puigdemont, quiere hacer valer para echarle definitivamente y que sea otro, presumiblemente Aleix Sarri, quien ocupe su plaza en Bruselas.
Comín, protagonista de polémicas de todo tipo en los últimos años —le han acusado incluso de haber cometido irregularidades en la gestión del Consell de la República— haría bien en abandonar la política.