La portavoz y diputada de Junts, Mònica Sales
El mismo discurso de siempre y ninguna propuesta a la altura del cargo. Junts se aferra al “no” sistemático al Govern de la Generalitat —esta vez, con una enmienda a la totalidad de los presupuestos— sin demostrar que tiene un proyecto alternativo.
Mònica Sales fue encumbrada a la presidencia del grupo parlamentario posconvergente meses atrás para relanzarlo, darle rostro y músculo en el hemiciclo, y evitar que Junts se deslizara hacia la irrelevancia. Pero sigue la estela de siempre: la del titular fácil y la nula influencia.
A pesar de los puntos positivos de las cuentas diseñadas por la consellera Alícia Romero —que movilizan 49.126 millones de euros, con récord en gasto público y sin elevar el endeudamiento, según el Govern—, el partido de Carles Puigdemont encuentra en éstas un pretexto para seguir en campaña permanente.