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En un fin de semana de alto voltaje cultural, político y económico para Barcelona, Pedro Sánchez ha vuelto a demostrar su compromiso con Cataluña, con su asistencia a la gala de los Premios Goya y la cena inaugural del Mobile World Congress.

El sábado, el presidente del Gobierno no se limitó a cumplir con el protocolo y agradeció el respaldo de la actriz Susan Sarandon, que lo situó "en el lado correcto de la historia" por su posición ante el conflicto en Palestina. "El lado correcto es estar en donde se puede garantizar la paz", respondió Sánchez. En tiempos como los actuales, su mensaje fue nítido: condena sin matices a la represión y rechazo firme a las acciones militares unilaterales.

Ese mismo hilo conductor reapareció ayer domingo en la cena inaugural del MWC. Ante líderes empresariales y tecnológicos, Sánchez ha advertido del riesgo de precipitarse "peligrosamente hacia un mundo más inestable, inseguro e injusto". Acerca de los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, ha apelado a la legalidad internacional y a la desescalada inmediata.

“Siempre hay espacio para una solución negociada”, ha insistido, a la vez que ha puesto al país en el tablón de juego internacional: “En esta necesidad de retomar el diálogo cuanto antes, estará España”.

No es menor que ese mensaje se pronunciara en Barcelona. Cataluña, anfitriona del mayor congreso tecnológico del mundo y, por una noche, capital del cine español, ha recibido el respaldo institucional del presidente en dos citas que proyectan imagen global.

Sánchez ha comprendido que apoyar a esta autonomía no es solo gestionar competencias o presupuestos, sino acompañarla en los momentos como estos, en que la ciudad conecta a España con el mundo.