Franços Jozic, CEO de Centris Events y creador del Brunch
Es evidente que el Brunch Electrònik es una historia de éxito. El festival de música electrónica de Barcelona ha logrado asentarse en la capital catalana, algo que otras propuestas no han conseguido. Y con apoyo de los fondos que lo soportan, que son Superstruct y, en última instancia, el demonizado KKR, se ha expandido y asentado.
Eso sí, el Brunch y su equipo, con François Jozic a la cabeza, deben aún aclarar algunas sombras de su supuesto relato de emprendedores de garaje. Su perenne guerra con Primavera Sound, por ejemplo. Cómo logran permisos urbanos donde otras iniciativas fracasan. Cómo sortean los decálogos de compra ética de las administraciones, cuando KKR mantiene lazos cuando menos cuestionables en Israel.
Son algunas de las preguntas que los creadores de Brunch Electrònik --uno de ellos, Jozic, que dirige ahora todo el conglomerado-- no han contestado. Su política es la de no hablar y conquistar a base de hechos. Algo poco transparente para unos proyectos que presumen de tener valores.