José Bogas, CEO de Endesa
Endesa culminó un complicado año 2025 con unos resultados que cabe calificar de espectaculares. No sólo fue capaz de superar sus propias estimaciones, algo habitualmente bien valorado por los inversores, sino que, además, las ha dejado muy lejos.
Algo que no es tan corriente, y que el mercado ha sabido recompensar con avances superiores al 7%. La capitalización bursátil de la energética ya supera los 36.000 millones de euros, lo que le permite establecerse cómodamente entre los diez mayores valores del Ibex 35.
La compañía ha sabido paliar la menor aportación de las renovables a su balance, en un ejercicio que ha vuelto a estar caracterizado por la inestabilidad, la volatilidad de precios y la incertidumbre.
Pero, además, Endesa ha recuperado también el pulso en cuanto a situarse al frente del sector en aspectos como los límites de inversión en redes y la conveniencia de prolongar la vida de las centrales nucleares, con el fin de garantizar el suministro y la estabilidad del sistema mientras se consolida la transición hacia las energías limpias. Un papel que ha asumido con decisión su consejero delegado, José Bogas.