Olga Pané, 'consellera' de Salud
En 2025, las incapacidades temporales han alcanzado su máximo, con 53,3 por cada 1.000 trabajadores, en un contexto de aumento sostenido tanto de la incidencia como de la duración media, según ha alertado la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal.
La conselleria de Salud, dirigida por Olga Pané, plantea ahora una nueva herramienta de gestión: por primera vez, una parte del presupuesto complementario de los CAP —en torno a un 5% adicional— quedará vinculada a que la duración de determinadas bajas se ajuste a los estándares clínicos fijados por el Instituto Nacional de la Seguridad Social.
La medida no toca la financiación estructural de los centros, sino un fondo extra ligado a objetivos. El foco se sitúa en evitar prolongaciones derivadas de demoras diagnósticas, especialmente en los procesos por salud mental y patologías osteoarticulares, que concentran buena parte del incremento.
Salut defiende que la clave pasa por agilizar pruebas y visitas médicas para que el tratamiento llegue antes y la incapacidad se limite al tiempo necesario para una buena recuperación, con el objetivo de ganar eficiencia sin recortar recursos.