Guillermo Poux-Guillaume, CEO de AkzoNobel
AkzoNobel, cabecera de marcas históricas como Titanlux, ha tomado una dura decisión: presentar un expediente de regulación de empleo (ERE) para dos tercios de la plantilla en su planta de El Prat de Llobregat (Barcelona).
La marca alega caída de ventas en algunos segmentos clave de negocio. Y, por ello, prescindirá de 120 trabajadores.
Eso sí, el movimiento contrasta con dos extremos: uno, los resultados estables del grupo, que son positivos. Y dos, inversiones recientes --acompañadas de subvenciones públicas-- en Cataluña.
Si la trayectoria comercial era negativa, esos dos campos también tenían que estar en rojo. Y no lo han estado.
Se impone, pues, una explicación clara por parte del conglomerado.