Marco Sansavini, presidente de Iberia, en un acto público
Iberia ha anunciado que topa el precio del billete del Puente Aéreo entre Barcelona y Madrid, el corredor aéreo que utilizan directivos y empresarios para viajar entre ambas ciudades.
El movimiento, positivo en el marco de la crisis del AVE, llega tarde. Los usuarios de ese shuttle aéreo llevan semanas soportando precios hinchados. Y lo hacen pese a que no había otra opción para viajar a la capital española o a la segunda ciudad del país.
Durante ese lapso de tiempo, ejecutivos y patronos han pagado religiosamente el negocio de oro que han hecho algunas aerolíneas, Iberia incluida, por un súbito repunte de la demanda.
La compañía aérea tiene el derecho a poner los precios que quiera, pero forzar el pricing en este momento tan delicado casa mal con algunos discursos de compromiso con el tejido empresarial del país.