Philipp Navratil, CEO de Nestlé
La Fiscalía de Burdeos ha abierto una investigación penal tras la muerte de un recién nacido que habría consumido a principios de enero leche de la marca de Nestlé, según informan medios franceses.
La investigación trata de averiguar si la leche ingerida por el bebé contenía cereulida, una toxina bacteriana capaz de provocar graves trastornos gastrointestinales, como diarrea y vómitos.
La sospecha sobre la posible presencia de esta sustancia llevó a las autoridades francesas a ordenar la retirada de varias leches infantiles en polvo de Nestlé. Entre ellas, Nidal y Guigoz, esta última presuntamente consumida por el lactante entre el 5 y el 7 de enero.
El caso está siendo investigado y la justicia francesa deberá determinar si la compañía alimentaria ha sido la responsable de lo ocurrido o no.