Lola Vilas
Uber Eats, plataforma de reparto de comida, ha anunciado este jueves su renuncia al uso de repartidores autónomos en España, que podrán ser subcontratados como asalariados. No lo ha hecho por convicción social ni por iniciativa propia, sino para esquivar la amenaza de una acción penal contra sus dirigentes por el abuso de falsos autónomos.
La compañía que encuentra en Lola Vilas a su Country Manager en España era la única gran plataforma que seguía operando con empleados por cuenta propia. Ello, tras años operando al límite de la legalidad pese a la conocida como ley rider y a las advertencias de Inspección de Trabajo, lo que pone en jaque su responsabilidad social.
Esta tardanza pone en jaque la responsabilidad social de la firma y provoca un daño reputacional que no procede solo de la letra pequeña laboral, sino del mensaje que conlleva. Reconoce mal y por obligación los derechos de los repartidores, y no como parte genuina del proyecto de empresa que esta reivindica.