Joan Campolier, alcalde de Santa Susanna

Joan Campolier, alcalde de Santa Susanna Crónica Global

Examen a los protagonistas

Joan Campolier

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La presunción de inocencia es un pilar del Estado de Derecho y conviene recordarlo siempre, especialmente cuando se habla de cargos públicos sometidos a investigación judicial. El alcalde de Santa Susanna, Joan Campolier, no es una excepción. Será la justicia —y solo la justicia— la que determine si hubo delito en la causa por presunta revelación de secretos y espionaje informático que ahora se instruye en Arenys de Mar.

Pero dicho esto, también es legítimo señalar una realidad incómoda: un juzgado ha admitido a trámite una denuncia que sitúa al alcalde en el centro de una investigación penal por su posible participación —directa o indirecta— en la elaboración y validación de un informe nutrido de informaciones que podrían haberse obtenido de forma fraudulenta

Sin embargo, no se trata solo de este caso. Campolier fue inhabilitado durante cuatro años por prevaricación urbanística. Ha pasado por los tribunales por otras causas; y este mismo verano volvió a situarse en el foco tras una denuncia de la CUP por presuntos vertidos ilegales de aguas freáticas en una zona agrícola y por posible prevaricación por omisión.

Muchos de estos procedimientos han acabado archivados o sobreseídos. Es cierto. Pero también es cierto que, en conjunto, dibujan un patrón inquietante: el de un alcalde que pasa más tiempo del deseable en los juzgados.

Eso no convierte a nadie en culpable. Pero sí desgasta. Daña la imagen del Ayuntamiento, erosiona la confianza ciudadana y proyecta la sensación de que algo no funciona bien en el gobierno municipal. La política no es solo gestionar, también es cuidar la credibilidad y la reputación de las instituciones.

Quizá el problema no sea que Campolier esté investigado en esta causa. El problema es que no sea la primera, ni la segunda, ni la tercera vez que su nombre aparece asociado a un conflicto judicial. Y cuando eso ocurre de forma reiterada, la pregunta deja de ser penal y pasa a ser política: ¿es esto lo que necesita Santa Susanna para gobernarse con serenidad y estabilidad?