El Real Madrid siempre tiene una carta extra. Una ayudita o un golpe de suerte final. Este domingo, el equipo encallaba contra el Rayo en un partido muy desagradable, pero un penalti transformado por Mbappé en el minuto 99 ha calmado las tensiones madridistas.
El Bernabéu, una vez más, ha pitado a sus futbolistas, tras la derrota del Real Madrid en el campo del Benfica. El ambiente, crispado, no era el mejor para recibir al Rayo, un equipo con urgencias, y mucho menos tras la victoria del Barça en el campo del Elche (1-3), con exhibición de Lamine Yamal y compañía.
La lesión de Bellingham
Arbeloa, en un momento tan delicado, está en manos de las estrellas. Sobre todo, de Vinicius y Mbappé, en un Madrid con mucha pegada pero poco fútbol. El técnico también ha resuelto la única duda de las horas previas, y apostó por Camavinga, en detrimento de Carreras, como lateral izquierdo.
Lesión de Bellingham en el Madrid-Rayo
No le quedaba más remedio al Madrid que apretar los dientes y el temprano gol de Vinicius, a los 15 minutos, ha calmado a la afición madridista. Poco después, sin embargo, ha llegado la primera mala noticia, al retirarse Bellingham lesionado, tras notar un pinchazo. El futbolista inglés se ha marchado con claros síntomas de dolor.
El empate de De Frutos
El Madrid es un equipo con muchos altibajos, que se desconecta peligrosamente de los partidos, y Álvaro ha podido empatar para el Rayo. En el tramo final de la primera parte, no obstante, el equipo de Arbeloa ha hecho méritos para marcar otro gol.
Los jugadores del Rayo celebran el empate de De Frutos
El Rayo ha comenzado la segunda parte convencido de que podía hacer daño al Madrid. Y lo ha hecho. A los cuatro minutos, una jugada iniciada por Gumbau ha sido culminada por De Frutos y el Bernabéu ha pitado de nuevo al equipo.
Courtois, salvador
En plena tormenta, suerte ha tenido el Madrid de Courtois, que ha salvado un mano a mano con Ratiu. Tras el susto, ha reaccionado el equipo de Arbeloa ante un rival empeñado en salvar su botín. Camavinga ha enviado la pelota a la madera y la solución ha llegado en el minuto 97 con el penalti de Mendy a Brahim, transformado por Mbappé. Su gol 22 ha salvado al Madrid, que mantiene su presión al Barça.
