Kylian Mbappé y Vinicius celebran el primer gol del Real Madrid al Levante EFE
El Bernabéu dicta sentencia con Ancelotti de testigo: pitos para tres cracks y gritos de dimisión
Los goles de Kylian Mbappé y Raúl Asencio, ambos en la segunda parte, calmaron el enfado del público merengue, que sacó los pañuelos mirando al palco del estadio
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El Real Madrid consiguió los tres puntos ante el Levante. Era obligatorio el triunfo en casa tras la derrota ante el Barça en la final de la Supercopa de España, que sentenció a Xabi Alonso, y el batacazo en los octavos de la Copa del Rey ante el Albacete, que terminó de enfurecer al madridismo. En el retorno del equipo merengue al Santiago Bernabéu, la afición dictó sentencia. Y Carlo Ancelotti, invitado especial, lo presenció todo.
Los tres puntos conseguidos por el Madrid, fuera cual fuera el resultado, iban a quedar en un segundo plano. El foco estaba puesto en el estadio merengue, que no esperó ni al pitido inicial para mostrar su indignación. La megafonía cantó la alineación titular y el Bernabéu sentenció a tres cracks.
Florentino, en el punto de mira
Vinicius Júnior, Jude Bellingham y Fede Valverde recibieron una sonora pitada por parte de la hinchada blanca. Y los tres, además, firmaron un partido casi digno del olvido. El extremo brasileño no paró de intentar resarcirse con acciones individuales, el mediocentro inglés poco aportó en tres cuartos y con el velocista uruguayo quedó claro que no está tan protegido por el madridismo como parece.
Florentino Pérez, serio en el palco del Bernabéu durante el Real Madrid-Levante EFE
El run run fue in crescendo en la primera mitad. El Levante se hizo fuerte en campo propio, a la espera de algún destello de Etta Eyong, descolgado arriba. Y no hubo goles, para enfado de un Bernabéu que, entonces, puso el punto de mira en el palco. Cánticos de “Florentino dimisión, Florentino dimisión” empezaron retumbar en el coliseo del Madrid, con pañolada incluida.
El balón parado, aliado merengue
En la segunda mitad, el Madrid calmó las aguas con la entrada de un Arda Guler hiperactivo. Eso sí, el mejor aliado del elenco de Arbeloa fue, cómo no, el punto de penalti. Kylian Mbappé, perdonado por la afición por su condición indiscutible de goleador, metió los once metros en el minuto 58. Ya son 19 los tantos que lleva en la Liga, seis de ellos desde la pena máxima.
Kylian Mbappé celebra el gol de penalti ante el Levante EFE
Con el electrónico inaugurado, el Madrid inclinó mucho el campo. Y el segundo llegó en el 67', desde un saque de esquina. Raúl Asencio, a centro de Guler, remató un difícil balón aéreo que colocó en la escuadra. El Bernabéu lo celebró ovacionando a su canterano.
Arbeloa, salvador
El Madrid tuvo muchas ocasiones en la segunda parte. El marcador, por eso, se quedó igual. Y al final del partido el madridismo se volvió a acordar de la crisis que vive el club. Mbappé pidió aplausos y la afición los rechazó. Empezó a silbar de nuevo.
Álvaro Arbeloa dirige al Real Madrid en el partido frente al Levante EFE
Arbeloa, por eso, protegió a los tres cracks más silbados por la marea blanca. Vinicius, Valvede y Bellingham fueron titulares y compltaron los 90 minutos. El entrenador merengue evitó cambiarlos para no escuchar a la hinchada. Actuó, como Ancelotti hacía tan bien en su día, como gestor del vestuario. El exmíster del Castilla apagó una llama, pero no evitó el incendio. Así se resume la victoria del Madrid ante el Levante.